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Fighting Force
Peleando que es gerundio
Un poco de historia
Teniendo como antecedente el mismísimo Tomb Raider, cualquiera diría que de la mano de Core podría salir posteriormente un pequeño punto negro en su historial de creaciones bajo el título de Fighting Force. El juego, con la, a priori, más que atractiva idea de sumergir en el las 3D el mundo del beat'em up clásico tan vanagloriado antaño con juegos como Final Fight, no hizo sino demostrar que lo más importante si cabe es una gran jugabilidad antes que cualquier otra cosa. Con más pena que gloria, no dejaba de ser un título mínimamente interesante, pero las expectativas no llegaron a cumplir en absoluto. Dos años su segunda parte haría aparición, pero cosechando un resultado incluso peor, si bien su desarrollo se hacía algo más variado que el del anterior.
Centrémonos en el fallido intento de la primera entrega.
Bienvenido a "Maldad City"
El juego tiene un argumento base. Sin embargo, hay un dato muy paradójico del que nos daremos cuenta conforme avancemos en el juego, y es que durante el desarrollo del mismo no se avanza ni lo más mínimo en la propia historia. Ni un mísero diálogo, ni cinemática -salvo al finalizarlo-, ni nada que se le asemeje que explique algo. Tan sólo dos encontronazos sin diálogos con el "malo maloso" del juego, el Dr. Zeng, y uno de ellos es al final del juego, como enemigo final. Entonces, si hemos dicho que el juego tiene argumento, ¿dónde está éste? En el manual (he ahí la paradoja). Sólo Dios -y la propia Core- sabe la razón por la que decidieron no desarrollarlo, al menos un mínimo durante el juego, y en lugar de ello dedicar varias páginas del manual a explicar las causas de cada personaje a llevarlos a meter en el embrollo, y el por qué de tal embrollo. En resumidas cuentas se podría decir que se trata de evitar el caos a manos de una corporación que realiza experimentos con el fin de formar una especie de súper-soldados, liderada por el citado Dr. Zeng. Ningún alarde de originalidad, desde luego, ni hoy en día ni por entonces.
Una urbe sin estilo
Gráficamente el juego prácticamente no destaca sobremanera en ningún aspecto. Los modelos de los protagonistas cumplen, así como los de los enemigos, cuyas animaciones son correctas aunque ligeramente forzadas. Entre estos últimos, a pesar de que hay una variedad más que aceptable, será normal verlos repetidos en alguna que otra ocasión. Los protagonistas hacen gala de algunos efectos al hacer sus ataques especiales, nada realistas pero con un toque espectacular adecuado al estilo de juego. Los más "naturales", como las llamas producidas por alguna explosión, tampoco son de sugerente calidad; al contrario, son más flojos. En lo que se refiere a escenarios, al comienzo del juego predominan los urbanos, tanto en edificios, como centros comerciales o en plena avenida; conforme avance el juego se volverán de un estilo más vanguardista, con bases aéreas o laboratorios. No obstante, aunque haya variedad, la calidad deja que desear por lo general, con texturas pobres y fondos excesivamente pixelados. Además, suele haber fallos gráficos como fondos generados bruscamente ('popping') o enemigos atravesando partes del escenario ('clipping').
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