
|
Musashi: Samurai Legend
El samurái no ha afilado su espada
Nos encontramos en una época donde los juegos de acción de samuráis y ninjas están en pleno apogeo, como demuestran las exitosas entregas de Onimusha, que el año que viene recibirá su cuarta versión, las nuevas versiones de Tenchu, Ninja Gaiden, títulos como Genji, Shinobi, que nos presentan una acción directa, no exenta de carga argumental, donde un polivalente héroe hace gala de unos poderes físicos y mágicos asombrosos, que le permiten superar con holgura los multitudinarios combates a los que deberá enfrentarse.
Square Enix nos presenta su visión del género, con un título a medio camino entre un Action RPG y un hack'n'slash, donde deberemos superar una serie de misiones a la vez que vamos mejorando nuestro equipamiento y habilidades, tanto al duplicar los ataques rivales, como al cambiar de espada, así como mejorando nuestros parámetros al subir de nivel. Pese a poseer argumento, la ausencia casi total de puzzles o mazmorras, y su linealidad, lo acercan más aún a un título de acción por niveles, aunque la navegación por el mapa del mundo, el sistema de habilidades y la subida de niveles le dan ese ligero tinte rolero que unido al característico estilo gráfico cel-shading le otorgan una personalidad bastante definida.
El juego que sirve de presentación en Europa a Musashi, el original no fue comercializado en nuestro país, como ocurriera con títulos de la talla de Chrono Cross, Tobal nº2, Xenogears o Dewprism, un héroe de otra época que es invocado por la princesa Mycella de los Anthedon, quien ante la amenaza del imperio del malvado Gandrake, quien se ha dedicado a la caza y captura de los habitantes de esta pacífica civilización, que posee atractivos poderes mágicos y un domino total del nebulium, material que el imperio planea utilizar para sus máquinas de guerra, lanza un hechizo deseseperado, justo antes de ser capturada, para tratar de salvaguardar el destino de su pueblo.
Justo al concluir la invocación la princesa es capturada por uno de los esbirros de Gandrake, por lo que nuestro héroe, que aparecerá no demasiado lejos de la ubicación del Antheum, enorme criatura volante sobre la cual reside el asentamiento de Mycella, deberá realizar su entrenamiento con el maestro Miau, un gato que habla como el maestro Yoda, con esa peculiar forma de colocar los verbos, y encaminarse hacia el lugar donde se le explicará el motivo de su presencia en este mundo, de la mano del jefe Banon.
De esta forma nuestro héroe tratará de rescatar a la princesa, conocerá a Gandrake, quien se la arrebatará delante de sus narices, y comenzará la tarea de conseguir las espadas místicas que le otorgarán mayor poder y que le permitirán luchar en igualdad de condiciones contra Gandrake y sus jefes de división: Glogg, Malbec, Rothschild, Shiraz y Riesling.
Además deberemos rescatar a diversos aldeanos, encerrados en unas esferas azules por los diferentes escenarios del título. Una vez rescatados, estos habitantes volverán a sus ocupaciones, desde comercios donde podremos comprar objetos curativos: panadería, objetos que repongan magia: heladería, tasadores que identificarán objetos, adivinadoras que nos darán consejos y pistas, profesores de una academia, herreros que mejorarán nuestras armas, etc.
Pasemos a describir el apartado de control y jugabilidad del título.
|

|