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Fahrenheit
Tú decides
Todos hemos soñado alguna vez que cometemos alguna acción sin que podamos ejercer control alguno sobre lo que estamos haciendo. Como si alguien controlara nuestro cuerpo y nosotros no fuéramos más que unos meros espectadores de lo que está ocurriendo. ¿Y si en uno de esos sueños estuviéramos viendo cómo matamos a una persona que no conocemos de nada? Sin duda alguna, nos gustaría despertar y sentir el alivio de que sólo era un sueño. Eso es precisamente lo que le ocurre a Lucas Kane cuando mata a un hombre inocente en el baño de una cafetería de Nueva York. Lucas es un hombre normal y corriente como cualquier otro, que trabaja en un banco y vive solo en su piso. El problema es que cuando despierta de esa pesadilla donde ha matado a un hombre, no aparece en su cama a salvo como debería ser. Aparece en el baño de la cafetería, al lado del cadáver y con un cuchillo ensangrentado en la mano, sin duda alguna ha matado a ese hombre y lo que es peor, sin saber por qué. El estado de ánimo de Lucas desciende estrepistosamente mientras se plantea que hay que escapar del lugar cuanto antes. Un policía y varios clientes están en la cafetería, hay que huir de allí sin levantar sospechas. ¿Qué vas a hacer a partir de ahora? ¿Cómo vas a explicarle al mundo que tú no querías hacer eso?
Ésta es la prometedora carta de presentación que nos plantea Fahrenheit. Conocido como Indigo Prophecy en EEUU, y que finalmente ha cambiado de nombre en su llegada a Europa. Podríamos definir a Fahrenheit como una vídeo-aventura donde todas las relaciones tanto con personajes como con objetos, diálogos y demás factores que desarrollan la "película" (curioso detalle que en la pantalla de presentación no exista el "Juego nuevo" sino "Nueva película") están a nuestra disposición para que elijamos qué queremos hacer en cada momento. Un complejo sistema de decisiones, para que nos entendamos, y que sin duda compone uno de los elementos más atractivos del juego. El peculiar desarrollo y sobre todo su originalidad hacen de Fahrenheit un juego notablemente distinto de lo que estábamos acostumbrados a jugar, aunque todo ello sin perder todo el encanto de las aventuras clásicas. Ya desde la propia instalación del juego se nota el cuidado que los desarrolladores han implementado a los pequeños detalles, haciéndote una encuesta de 15 preguntas sobre Nueva York, asesinatos, anatomía, etc. cuya única finalidad es hacerte más amena la instalación. Fahrenheit está plagado de sorpresas como ésta.
Nuestro personaje principal será el ya mencionado Lucas Kane, que a partir de la situación anteriormente explicada debe comenzar a investigar qué es lo que ha ocurrido en aquella cafetería y con el enorme problema de ser el foco de una investigación que llevarán a cabo los detectives Carla Valenti y Tyler Miles. La primera es una mujer muy inteligente ya acostumbrada a tratar este tipo de casos, mientras que Tyler es un varón de gran estatura y con la típica actitud de policía estadounidense. Hacemos hincapié en ambos personajes porque acompañarán a Lucas en el plantel de personajes controlables. Es decir, a lo largo de la aventura tenemos dos puntos de vista, el del asesino y el de los policías que lo buscan. ¿En qué medida queremos que encuentren pistas para encontrar al culpable? Si al salir de la cafetería con Lucas escondemos el cuchillo en la papelera en vez de dejarlo tirado en el suelo, les será más difícil encontrar el arma. Si nos vamos sin pagar, la camarera se quedará con nuestra cara y les proporcionará un retrato robot a los detectives. Si estamos en nuestro piso y encendemos la tele, veremos en las noticias que nos buscan y nuestro estado de ánimo descenderá. En cambio si ponemos música o tocamos un poco la guitarra, nos animaremos. Si Lucas se deprime demasiado, es posible que se acabe tirando por el balcón, acabando la partida en un Game Over. Tenemos que evitar a toda costa que Lucas se venga abajo, y sólo hay una manera de hacerlo: llevarle por el buen camino hacia las respuestas de lo ocurrido. Y todo ello se puede conseguir hablando las cosas adecuadas en las conversaciones que mantenemos. Las posibilidades de Fahrenheit son prácticamente ilimitadas y aunque al final siempre llegaremos al mismo destino, hay diferentes caminos de hacerlo. En cada uno nos enteraremos de cosas distintas y los personajes actuarán de diferentes maneras. La rejugabilidad está asegurada.
Un cuarto personaje se une a los ya mencionados, Marcus Kane, un sacerdote que como habréis podido adivinar, es el hermano de Lucas. Cree que su hermano está loco pero tampoco puede traicionarle pues sigue siendo su hermano. Lo controlaremos en momentos muy puntuales y es bastante secundario con respecto a los detectives y al asesino. Todo ello ambientado en el peor temporal habido nunca en Nueva York, viento y sobretodo mucha nieve en los últimos días de enero, donde cada día la temperatura se hace más y más negativa. Tanto que ni siquiera es normal, ¿tendrá algo que ver todo esto con lo que le pasó a Lucas en la cafetería?
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