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Kirby y el Pincel del Poder
Realmente de paseo por Dream Land
El irremediable secundario de Nintendo, la bola rosada Kirby, creada por el ex-director de Hal Lab. Masahiro Sakurai, aparece en Nintendo DS con un plataformas distinto a lo que estamos acostumbrados, un título que aprovecha al máximo las posibilidades táctiles de la máquina de doble pantalla de la compañía de Kyoto para presentar un título desafiante, divertido y cuanto menos recomendable.
Ya cuando se anunció allá por finales de Octubre de 2004 mediante la publicación Famitsu Touch! Kirby Mahou no Efude dio bastante que hablar. A priori se trataría de un título clásico basado en la peculiar mascota, un plataformas de avance lateral en 2D sin ningún tipo de peculiaridad. Cuando se mostraron las primeras imágenes pudimos advertir una serie de garabatos en éstas, y pronto se reveló que moveríamos a Kirby con ellos, del mismo modo se presentó casi colateralmente Super Princess Peach, otro título del mismo género que se intuía controlaba mediante el micrófono de la consola, formando una pareja de títulos que aprovechan todas las posibilidades de la máquina.
Sea como fuere, Touch! Kirby Mahou no Efude, Touch! Kirby's Magic Paintbrush, Kirby Canvas Curse DS, nombres para los mercados japonés y americano respectivamente, o simplemente Kirby: El Pincel Del Poder para nosotros, ya está en España. Quizá haya sido mala idea lanzarlo el 25 de noviembre, fecha en la que también Nintendo ha comercializado Mario Kart DS y por ende el juego de la bola rosada ha brillado menos de lo que debería, pero sin entrar a valorar las acciones de la compañía dentro del marketing o publicidad, podemos decir sin miedo a equivocarnos que Kirby DS posee suficiente calidad para no ser tachado por un segundón más. Sin haceros esperar demasiado, pasamos a desvelar las virtudes y defectos de la nueva joya de Nintendo DS.
Otra vez Dreamland
¡Bienvenido a Dream Land, un lugar de paz y tranquilidad! (casi siempre). Aquí habita Kirby, salvador del territorio, que como cualquier otro día sale de paseo por las praderas del lugar... Pero de repente y sin previo aviso, el mundo se difumina y una extraña y maléfica bruja se aparece en el cielo.
Ésta, pintando en el aire, convierte el mundo en un cuadro con su poder mágico. En mitad de su trabajo observa a Kirby y huye utilizando un misterioso remolino y éste, impulsado por su faceta de héroe, se adentra en él sin pensárselo dos veces y va a parar al Mundo de los Cuadros.
Cuando da con la bruja Kirby la desafía, pero ésta en un acto malvado le convierte en una bola perfecta con su magia, "arrancándole" sus extremidades. En este estado de impotencia Kirby observa huir a su agresora...
¡Pero un momento! Al bajar la mirada, Kirby observa el Pincel de Poder en el suelo, aquel con el que la bruja ha hecho todo esto. Nuestro amigo, como puede, se acerca al pincel que lleva los colores del arco iris y lo toca. De nuevo, en un acto de magia, el pincel brilla y un rallo de luz lo lleva hasta tí.
Este es el argumento base del juego, simple y efectista, como siempre en la saga, y que sirve para ponernos en situación a lo que vamos a encontrar, un plataformas donde nosotros somos tan importantes o más que la bola rosa.
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