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Mario Party 7
The Love Boat
Kinopio ha invitado a Mario y su troupé a un relajante viaje en un crucero de lujo para liberarlos del estress producido por sus constantes luchas contra el mal, o en el caso de Peach para liberarse del posible síndrome de Estocolmo. El apacible maestro de ceremonias ha dejado fuera de este viaje a Bowser, lo que provocará la ira del rey de los koopas, quien se encargará de amargarles las vacaciones a nuestros apacibles compañeros.
Año nuevo, Mario Party nuevo, o al menos así ha entendido Hudson la creación de nuevas entregas de la saga para Nintendo GameCube. Si ya los últimos Mario Party de Nintendo 64, recordamos que aparecieron tres para ese sistema, fueron criticados por repetir conceptos y limitarse prácticamente a actualizar y aumentar la colección de minijuegos, así como a introducir nuevos tableros, cuatro versiones para GameCube, con una evolución en el diseño y objetivos de los tableros, así como la inclusión del micrófono para controlar mediante la voz algunos minijuegos, algo empleado en Mario Party 6 y 7, han sido las principales modificaciones de una franquicia que pese a obtener unos irrefutables resultados de ventas, lo que sin duda motiva la creación de nuevas versiones, no deja de acrecentar el "cabreo" de los usuarios respecto a la sobreexplotación de la figura de Mario.
Mario Party Advance no fue lo que todos esperaban, y constituyó un nuevo lunar en una franquicia sobre la que los usuarios no tienen una postura intermedia. O bien compran compulsivamente cada entrega ya que disfrutan como nadie de cada nueva versión, o bien solamente tras varias versiones deciden hacerse con una nueva entrega, ya que no ven suficientes incentivos con cada entrega anual como para justificar el gasto. Claro está, también tendríamos los usuarios que ven en este título una muestra más del error de Nintendo con respecto a la apariencia de sus juegos, pero indudablemente no serán el público objetivo del presente análisis.
Esta disparidad de posturas de los usuarios respecto al juego provoca que como redactores objetivos debamos satisfacer a la totalidad de usuarios y ofrecer unas conclusiones que puedan servir a todo el espectro de público, por lo que si bien los fans de la serie podrán ver más incentivos en este título, y vean su nota relativamente baja, aquellos que se hayan formado la opinión de que es una franquicia que no debería haber vuelto a GameCube y debería haber saltado a Nintendo DS o Revolution, donde simplemente por temas de control y multijugador WiFi, ya tendrá mayores incentivos, verán su nota algo elevada.
Hechas estas aclaraciones procedamos a analizar este título, que como mencionamos a la hora de su calificación, está especialmente recomendado para el juego en multijugador, en esta entrega se ha potenciado este aspecto a la hora de compartir mandos y llegar hasta ocho jugadores. Aquellos que vayan a disfrutarlo en solitario deberán saber que toda la gracia y chispa del título se pierde, al igual que ocurriera con títulos como Wario Ware: Mini Games Inc.
Pasemos a describir las novedades de esta séptima versión, cuarta en GameCube, de la franquicia.
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