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Los Sims 2
Orgullo y prejuicio
Al iniciar el análisis del presente título debemos tener en cuenta dos premisas que hacen que este título sea ciertamente especial y que modificará el enfoque del artículo. La llegada de las portátiles de nueva generación está provocando que multitud de géneros y títulos vedados a las antiguas portátiles, puedan realizar el salto desde los compatibles PC o las consolas de sobremesa. El segundo punto a tener en cuenta sería común a las consolas portátiles y domésticas y tendría que ver con el historial de adaptaciones de títulos 100% PC a consola, un camino que no ha sido sinónimo de éxito de crítica y público, algo que también suele ocurrir a la inversa, y es que hay ciertos títulos que parecen tener un hábitat concreto fuera del cual no rinden del mismo modo, aunque esta sensación se vaya atenuando cada vez más, especialmente con las últimas generaciones de domésticas.
Hablar de la franquicia Sims de Maxis en consola no tiene parangón alguno con el fenómeno acaecido en el mundillo de los compatibles PC. Y es que el grado de fidelidad de las adaptaciones a consola, especialmente por el interfaz y el sistema de control con el pad, así como la simplificación de ciertas normas y reglas, con la errónea conciencia de que el jugador de consola no desea tanta profundidad o dificultad como el de PC, han provocado que el impacto de cualesquiera de las versiones aparecidas en sistema alguno, no haya sido comparable ni por asomo al de los originales. Por ello tanto EA como Maxis han puesto especial cuidado para que Los Sims 2, secuela por fin del original, tras un gran número de expansiones que ampliaban el concepto y experiencias del original, consiga enamorar a los habituales de consola.
Los antecedentes en portátiles de nueva generación no habían sido demasiado ilusionantes, con una entrega para Nintendo DS, que tanto por su simplicidad técnica, como por los recortes en la mecánica de juego, reuniendo en una única barra todas las necesidades físicas como descanso/sueño, higiene, diversión, dolor de cabeza, náuseas, etc., así como por su excesiva linealidad, conformaran un más que discreto título.
Antes de entrar de lleno en la mecánica de juego del título, vamos a aclarar que el enfoque del análisis va a pretender reflejar la experiencia de juego que se encontraría un usuario que nunca haya podido disfrutar de un exponente de esta franquicia, algo que puede resultar bastante habitual entre los usuarios que tan sólo juegan con consolas y utilizan los PCs para otras funciones.
El primer paso al adentrarnos en el universo Sims, será crear nuestro personaje, escogiendo sexo, apariencia física, con gran profusión de rostros, peinados, tipos morfológicos y un reducido número de ropajes y accesorios, que podremos ampliar una vez metidos de lleno en el juego.
Los Sims 2 nos introduce en una estrambótica aventura en Las Rarezas, ciertamente no se ha podido escoger un mejor nombre, donde nuestro partener digital deberá enfrentarse a una sociedad ciertamente peculiar, comenzando con bastante mala fortuna al estropeársele el vehículo y tener que pasar bastante más tiempo del esperado en una estación de servicio donde comenzaremos a relacionarnos con unos pocos personajes, y a introducirnos fácilmente en la mecánica de motivaciones/necesidades/objetivos, que marcará el desarrollo del título.
La primera misión que se nos encomendará, tras hablar con el peculiar y culto mecánico que se encarga de la reparación de nuestro automóvil, será conocer a la vidente/dependienta Casimira Novená, una fémina con ciertas reminiscencias de hechicera vudú, que nos realizará un test psicológico que determinará la personalidad de nuestro Sim, y lo que es más importante, las motivaciones que deberá satisfacer para mejorar su salud mental, a través de preguntas acerca de nuestro grado de extroversión, nuestro afecto a los animales, etc.
Además del mecánico y de Casimira, como comprobaréis al ir jugando al título, los nombres de los personajes parecen más propios de la saga Monkey Island, con la que podríamos encontrar ciertos paralelismos por la hilaridad de los acontecimientos que se irán desarrollando, así como por los mensaje de carga entre menúes, con acciones ficticias que realizaría el motor del juego, conoceremos a una mujer derrumbada moralmente, con la que podremos comenzar a practicar nuestras habilidades sociales, que irán desde la charla, el coqueteo, y posteriormente la intimidación, además del diálogo estándar de cualquier juego. Un policía local, conseguirá llevarnos hasta Paraíso, nuestra localidad de destino, ya que cuando ya creíamos que nuestro coche iba a estar reparado, un desconcertante evento, eliminará de un plumazo todo el garaje de reparación, así como cualquier vestigio de nuestra montura mecánica. Aunque antes deberemos conseguir un lugar donde vivir, algo que conseguiremos al intimar con nuestra decaída "compañera de reparto" en la Estación de Servicio.
De esta forma deberemos dirigirnos a Paraíso, una de las cinco localizaciones del título, donde disfrutaremos de nuestra nueva mansión, pronto descubriremos que no todo es tan bonito como podría parecer a priori, ya que el responsable de nuestras desgracias exigirá que realicemos ciertas acciones para él.
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