Al comenzar un nivel a priori no sabremos dónde tenemos que ir. Nuestra misión será buscar a las personas inocentes que se ven rodeadas de zombies y rescatarlas con vida. Gracias a un sello mágico seremos invulnerables a los ataques de los zombies y demonios, pero las personas no lo serán, y un ataque nos podrá dejar fuera de combate un tiempo precioso, que puede que haga que una persona muera porque no hemos podido protegerla. En el comienzo de nivel no dispondremos de un mapa, ni de una brújula, elementos que deberemos encontrar lo antes posible para poder orientarnos mejor, y saber dónde se encuentran las personas y los enemigos cercanos, respectivamente. Lo malo del mapa es que nos dice el área en el que estamos y poco más, no nos indica la salida, ni las personas que nos quedan por rescatar. A duras penas podemos ver las puertas que aún no hemos franqueado.
Para dirigir a las personas que estamos rescatando les podemos dar órdenes. Por defecto nos seguirán (algunas irán más lentas así que tendremos que tener cuidado de no dejarlas atrás), pero podemos seleccionar órdenes usando el botón

y dándoselas con

. Por ejemplo, podremos decirles que se queden quietos en donde están, o que dejen de respirar por un tiempo, ya que si lo hacen así, los demonios no los verán, pero claro, deben pasar rápido porque si no empezarán a respirar de nuevo, y ya "la hemos liado". Una vez que las personas sean tocadas por un demonio, empezarán a chillar dominados por el pánico y a dar vueltas por la habitación donde estemos. Es más, este será su estado natural hasta que acabemos con todos los demonios de alrededor. Momento en el cual los tocaremos y se tranquilizarán, siguiéndonos de nuevo como si no pasara nada.
El juego en sí es bastante sencillo, y fácil de superar, aunque algún nivel tendremos que repetir, pero por la simple razón de que no conoceremos a priori el mapeado y daremos vueltas innecesarias perdiendo un tiempo precioso. Para todos los niveles el límite de tiempo es de veinte minutos, y en ocasiones se nos irán bastante rápido, aunque en algunos lugares podremos recoger ítems que nos ayudarán a recuperarlo.
Los enemigos rasos serán los zombies vestidos de chino y que dan saltitos, pero también nos encontraremos gigantes con unas mazas enormes, o niños zombie chinos bastante rápidos. De todos habrá diferentes tipos que sólo se distinguirán por el color de sus ropajes y por su resistencia y fuerza. También nos encontraremos con algún que otro jefe de nivel.
El juego tiene una cierta historia que se nos va contando a base de conversaciones de texto simples y ocasionales. Tienen su punto de interés para continuar la historia, pero no se pueden esperar animaciones CGI espectaculares ni grandes giros en la trama, ni mucho menos.
El apartado gráfico es bastante simple como cabe esperar, tan simple que después de atacar un zombie y dejarlo tirado en el suelo, su animación de levantarse será simplemente cambiar de posición horizontal a vertical con los brazos extendidos para adelante. Es decir, el cuerpo estará rígido como un palo, pero se levantará sólo apoyándose por sus pies. Eso es para que os hagáis una idea. Por lo demás, todo sigue una línea similar, pero al menos se puede jugar de una manera satisfactoria, y sin complicaciones. También señalar que se puede seleccionar al principio si queremos ver el juego a 50 ó a 60 Hz.
El sonido sigue la línea del resto de elementos del juego. Música con raíces orientales en muchas ocasiones que cambia cuando hay enemigos cerca, y música electrónica de una calidad podríamos decir que mediocre en momentos puntuales del desarrollo. Los efectos de sonido son muy poco variados, y en la mayoría de las ocasiones cansan.
En definitiva, nos encontramos con un juego que justifica perfectamente su precio, y que está dirigido a un público muy concreto, el que al comprar un juego sólo ve su precio, y se despreocupa de su calidad. En realidad no entenderán mucho de videojuegos. Pero bueno, si compran este, al menos tendrán una tarde, o quizá dos, de diversión, que ya es bastante para lo que se ve por ahí a veces.