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Jugabilidad
Llegamos al punto más interesante de CS. Nos encontramos ante un apartado jugable sencillo, con una idea muy básica y sin demasiadas complicaciones. Los pilares sobre los que se sostiene este FPS son de lo más simple, acción en primera persona, un buen número de armas y alguna que otra misión secundaria, creando así un juego frenético y vibrante. Es sorprendente lo adictivo y entretenido que es este desarrollo. Sí, es verdad que peca de repetitivo y que casi no ofrece modos extra, por no decir ninguno, pero si te gusta el planteamiento y eres de esa clase de jugadores que raramente se aburren con esta clase de videojuegos, te vendrá como anillo al dedo. Ahora bien, si por el contrario eres un jugón con una mentalidad más abierta y exploradora, y que disfruta principalmente con algo más completo y variado no creemos que lo llegues a apreciar de la misma manera.
Go, go, go
Al comenzar a jugar, tendremos un menú que nos dará a elegir entre echar una partida por nuestra cuenta o encontrar un servidor para jugar en red. No hay diferencia alguna entre ambas opciones (no hará falta explicar que si estamos conectados a un servidor podremos jugar junto a más gente). Una vez elijamos, deberemos seleccionar un mapa, hay una buena cantidad de ellos, y la configuración de la partida.
Una vez cargado el mapa, elegimos nuestro monigote, antiterrorista o terrorista, y comenzamos la partida. Si es necesario se pueden añadir bots. El desarrollo se dividirá en rondas, al principio de las cuales podremos comprar armamento y accesorios como granadas o blindaje; y cuando se agote el tiempo de compra empieza la partida. Deberás encontrar a los oponentes y darles el pasaporte, y cuando todos hayan sido aniquilados se termina la ronda, y nos embolsaremos un buen fajo de dólares para comenzar de nuevo el ciclo, y así sucesivamente.
Antes comentábamos que CS algunas tareas extras. Pues bien, si estás en el bando antiterrorista deberás rescatar a rehenes (si los hieres o matas perderás dinero) o desactivar una bomba plantada por los rivales, dependiendo del mapa. Si está en el bando terrorista, por lógica, deberás defender a los rehenes o bombardear un objetivo con éxito. Si cualquiera de los dos lados realiza una de estas acciones, la ronda terminará independientemente del número de hombres vivos.
Game Over
Counter Strike puede resumirse perfectamente en un párrafo, que bien podría ser este. Estamos ante un juego para el que los años no pasan en balde. Bien es verdad que hay diferentes versiones del mismo, pero incluso a día de hoy es muy frecuente encontrarse con un grupo de chavales echando unas partidas en un Cybercafé. Si bien presenta un apartado técnico que no luce todo lo bien que quisiéramos, la mecánica es tan absorbente y vibrante que nos olvidamos de los pequeños errores.
Por: Rodrigo Marcos Rabanillo
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