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¿Originalidad es sinónimo de calidad?
"Odama" es uno de esos juegos que resultan extremadamente difíciles de valorar en su conjunto, aunque si lo valoramos desgranándolo bien en sus cualidades empíricas quizás encontremos un camino satisfactorio para darle una puntuación más o menos justa. El juego, debido más que nada a la imprecisión del sistema de juego (el cual tiene, no por un mal diseño, sino por la propia naturaleza de un pinball) nos pone las cosas muy cuesta arriba y no será extraño que más de uno deje aparcado el juego por frustración. Pero aún así no puede decirse que el juego dure lo suficiente, ya que tan solo hay 11 misiones en todo el juego. Con ello, un jugador medio se lo terminará en no más de 12 horas.
Una cosa positiva es que las misiones son bastante variadas. En ellas tenemos cosas diversas que hacer como subir una escalera, llevar unas estatuas a puntos determinados (cosas que se consigue interactuando con el comando "pelotón") o hacer que la bola gire varias veces alrededor de un templo para destruirlo. Incluso habrán misiones en los que hayan cuatro "flippers" en lugar de uno solo, teniendo que girar la cámara usando el stick C para pasar de uno a otro.
Este juego, según declaraciones del propio Yoot Saito, está pensado para ser rejugado una y otra vez, pero no es probable que mucha gente vaya a querer hacerlo. Primero porque el juego no tiene recompensas que merezcan la pena por superar las misiones y segundo porque es un concepto que tienes que adorar con toda tu alma para que te enganche lo suficiente como para querer jugar una segunda partida. Y dejando a un lado la excepción de Nintendo DS, no es que estemos precisamente en una época donde lo nuevo sea visto con demasiados buenos ojos.
Claro que también hay que señalar que este es un juego que bien puede gustar a aquellos que se quejan de la baja dificultad que tienen los juegos actualmente. Este juego es díficil, por lo que aquellos que encuentran "divertido" eso de reintentar 20 veces la misma misión encontrarán un reto a su medida. Lo mismo se puede aplicar a aquellos que buscan experiencias nuevas, cansados de estar siempre jugando a los mismos juegos con nombres diferentes.
Resumiendo, "Odama" es un juego original, atípico, de esos que no salen todos los días. No es un juego que pueda ser recomendado a todo el mundo en absoluto. De hecho solo se puede aconsejar su adquisición a un número más bien reducido y selecto de jugadores. Y aún así quizás resulte más acertado recomendar su alquiler más que su compra, ya que el juego es bastante corto. Esto último suponiendo que se tenga de antemano el micrófono, ya que es absolutamente indispensable para jugar.
Además, por qué no decirlo, la ausencia total y absoluta de novedades en el catálogo de NGC hace que "Odama" tenga un lugar destacado. Sin duda no es mala excusa para sacar el polvo que nuestros cubos llevan acumulando desde navidades. Su calidad global no es muy alta, pero su originalidad le hace ser merecedor de llevarse alguna que otra partida de prueba como mínimo.
Por David García Abril.
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