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Lost Magic
Buscando la magia
Durante siglos, el mundo ha sido protegido por siete sabios, dueños de los siete báculos enviados por el Creador para dividir el poder reinante. El equilibrio parecía estable y la humanidad progresaba a gran velocidad, pero uno de los sabios comienza a considerar las obras de los hombres necias y caprichosas. Seneka Windell, la más hermosa de todos y más conocida como Diva del Crepúsculo, quiere hacerse con el poder necesario para convertirse en el nuevo Creador, y a pesar de ser una mortal, comienza a robar el resto de báculos mágicos, consiguiendo cinco de ellos. Su plan parece ya imparable, los monstruos y ladrones comienzan a poblar los bosques y llanuras de todo el mundo, y la gente huye aterrada de sus pueblos. Cuando todo parece perdido, un joven aprendiz llamado Isaac se cruza en su camino. El chico, hijo del sabio conocido como Lord Obispo de la Noche Blanca, posee el báculo de la luz, entregado por su padre antes de ser derrotado por Diva. Ahora, él tiene la responsabilidad de vencer al mal que acecha, buscando en su periplo al resto de sabios y acabando con el terror que está sumiendo en las tinieblas al mundo...
Así se nos presenta el argumento de Lost Magic, un desarrollo de la japonesa Taito y que ha llegado a Europa gracias a la mediación de Ubisoft, que de unos años a esta parte está interesándose cada vez más por ciertos proyectos asiáticos. Anunciado en un principio como un nuevo juego de rol, en realidad Lost Magic es más bien un título de estrategia en tiempo real con toques de RPG y un manejo completamente táctil. El jugador controla a Isaac y a su tropa de bestias en una aventura donde el stylus se convierte en báculo y motor de todas las acciones de Lost Magic.
Puestos ya en antecedentes, podemos empezar a enumerar las distintas posibilidades que el juego nos ofrece. Tras una introducción y algunas escenas a modo de tutorial para ir conociendo los movimientos, da comienzo nuestro verdadero viaje. El juego presenta un sistema de localizaciones que los aficionados al género reconocerán, y basado en un mapa por el que vamos desplazándonos hasta las distintas batallas. El argumento se va desarrollando poco a poco, no tiene un peso demasiado grande aunque sin llegar a enganchar mantiene el interés lo suficiente. Tras llegar a cualquiera de los enfrentamientos con enemigos, comienza la verdadera esencia de Lost Magic. La pantalla inferior y táctil es la encargada de mostrarnos en 2D y con una vista cenital la acción, mientras que la superior nos recuerda los hechizos que podemos realizar, su coste en puntos o la salud del protagonista, así como su barra de energía mágica. Aquí los diálogos no tienen excesivo peso sobre el desarrollo, lo primordial son las encarnizadas luchas contra enemigos genéricos o de gran poder, y que además nos proponen en muchos casos objetivos más allá del "acaba con todos", en un tiempo limitado.
Los cimientos de todas las batallas en tiempo real son los mismos, cambiando sus objetivos y su profundidad conforme avancemos. El desplazamiento del personaje y los monstruos que le acompañan se realiza seleccionando con el stylus e indicando el punto al que se los quiere llevar. El problema de este sistema es la nula IA de los personajes, que se empeñan en ir siempre en línea recta hasta el punto final del trayecto, chocando y atascándose siempre que haya objetos en medio. Este inconveniente nos obliga a ir dando pequeñas indicanciones de movimiento al grupo continuamente, lo que resulta a veces tedioso y molesto, porque se podría invertir ese tiempo en otras acciones. La inteligencia de los contrarios tampoco pasa de básica y generalmente se dedican a atacarte en masa cuando superas una cierta distancia límite con ellos. No es demasiado problema dadas las características del juego, pero hubiera sido de agradecer un mayor cuidado en este detalle.
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