Esta es la segunda vez que el cómic 2.000 AD es adaptado al videojuego, siendo la primera una versión para la consola Amstrad. A pesar de que este redactor no ha leído el cómic en que se basa el juego, puede deducirse- si partimos de la idea de que el DVD reproduce fielmente la obra original- que la novela gráfica gira en torno a un tipo azul que lucha con casco, pantalones y ninguna protección en el torso (salvo unos músculos de gimnasio capaces de resistir las balas) contra un montón de tipos embutidos en escafandras.
La historia que nos explica el juego es bastante sencilla. El protagonista es Rogue, un tipo azul rapado y un poquillo feo que se ve enviado con sus compañeros a un campo de batalla. Pertenece al grupo de los soldados GI, un ejército de guerreros creados mediante experimentación genética, capaces de respirar el aire del planeta en que transcurre el juego, y bien dotados para la batalla, por eso de ser azules y no tener pupilas, como
el Dr. Manhattan. Sin embargo, parece que para la desgracia de los hombrecillos azules, el ataque no sale tan bien como lo habían planeado, y en la emboscada todos los soldados GI acaban un poco muertos. Todos menos Rogue, por supuesto. El protagonista logra rescatar los chips donde se encuentran almacenadas las personalidades de sus amigos antes de que los cuerpos de los mismos sean destruidos, asimilándolos a su arma, mochila y casco, logrando de esta manera ser un soldado con tres amigos implementados a su equipo, listo para encontrar a aquel que ha traicionado a los GI.
Lo cierto es que la historia - fuera de la idea de llevar las personalidades de tus amigos sin cuerpo en tu equipo- es bastante tópica. Se suceden las clásicas traiciones, los malos menores a los que ir ejecutando, el malo final y todo lo demás que cabe esperar. A pesar de todo, se agradece que en un juego de este género se haya cuidado de dar personalidad a los personajes, que -aunque un poco planos y con diálogos ñoños- cumplen su función dentro del juego.