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Dragon Ball Z: Ultime Menace
Super guerreros en baja forma
Como dijo Lord Harris hace muchísimos años "El poder corrompe". No sabemos en que estaría pensando a la hora de decir una frase así, pero cuando nos pusimos a crear esta crítica sobre Dragon Ball Z: Ultime Menace de Super Nintendo, esas mismas palabras se nos vino a la mente como un rayo de luz.
Y es que a Bandai, tras programar dos bombazos como fueron Dragon Ball Z y Dragon Ball Z: La Legende Saien para Super Nintendo, se les subió demasiado el éxito a la cabeza. Muchos son los que dicen que los juegos de Dragon Ball comenzaron su declive con el mediocre Ultimate Battle 22 de PSOne. Pues nosotros no pensamos igual. El auténtico declive de Dragon Ball en el mundillo de los videojuegos fue el título que vamos a comentar, la tercera parte de la saga Super Butouden en Super Nintendo, aqui rebautizado como Dragon Ball Z: Ultime Menace.
¿Por qué decimos esto? Las dos entregas anteriores no se diferenciaban mucho en jugabilidad y modos de juego, ya que tenían exactamente los mismos: Historia, Combate y Torneo. Lo que pasa es que la diferencia de calidad entre uno y otro era abismal, ganando por goleada la segunda entrega con unos gráficos más detallados y mejor animados, personajes extraídos de varias películas (impagable la aparición de Broly) un modo historia mucho más mejorado y con varios finales. Tras un bombazo así, las espectativas que causó el desarrollo de una tercera entrega fueron muy altas. Sin embargo Bandai, que ya tenía los cajones de las oficinas demasiado llenos de billetes, se dejó llevar por el "trabajo fácil" y nos obsequió con una tercera entrega que suponía un paso atrás en la saga, debido a que muchas cosas fueron eliminadas inexplicablemente y otras fueron añadi... bueno no, la verdad es que no añadieron nada, aparte de unos personajes totalmente nuevos debido a que el juego estaba situado en la última etapa de la serie, la de Majin Buu.
GRÁFICOS
Los gráficos de DBZ: Ultime Menace serían casi un calco de la segunda entrega si no fuera por un par de detalles. Por un lado, los sprites de Son Gokuh, Trunks en versión adulta y Vegeta son exactamente los mismos (la diferencia es que Vegeta aqui no lleva la armadura que llevaba en la segunda entrega), y los frames de animación también. Todos los demás han sido creados desde cero, con un resultado bastante iregular. Todos los luchadores nuevos (el 80% de la plantilla) poseen unas animaciones bruscas y con pocos frames de animación. Eso por no mecionar lo desproporcionados que están unos de otros. No hay más que ver el tamaño de la cabeza de Trunks versión niño con la de cualquier otro personaje más mayor.
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