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Reservoir Dogs
Disparos sin propina
Reservoir Dogs no necesita presentación, pero la cortesía obliga: la opera prima del aclamado director de cine Quentin Tarantino es una de los mejores debuts en la dirección de los años 90. Estrenada en 1992, Reservoir Dogs es una de las pocas películas que- junto con "Funny Games" de Michael Haneke- apareció en el festival de Cannes con una etiqueta roja en el ticket de entrada. Ésta etiqueta, utilizada en pocas ocasiones, advierte al posible público de que la película que visualizarán tiene una cantidad de violencia bastante importante, y de que algunas sensibilidades pueden sentirse heridas, si bien es cierto que estos días la violencia de Reservoir Dogs es bastante menor a la de muchas películas.
La historia de la película nos cuenta las desventuras de un grupo de criminales muy bien vestidos contratados para dar el golpe de sus vidas. Al ser todos anónimos y no conocerse entre si, cada uno de los implicados utiliza un pseudónimo consistente en un color, como Sr. Blanco, Sr. Rubio, Sr.Rosa o Sr.Marrón, que suena un poco como Señor Mierda. La película se inicia "in media res", de forma que al principio ya sabemos que el golpe ha fallado, y poco a poco mediante flashbacks se va desvelando toda la historia, quién es quién y de donde viene, sus implicaciones en el caso y, por supuesto, quién es el topo de la policía por culpa del cual ha fallado el robo de diamantes perfecto. Sin duda alguna, como película nos encontramos ante uno de los referentes más importantes del cine postmoderno. ¿Está el juego a la altura? No, obviamente que no. Pero tampoco está mal.
El juego evidentemente no puede seguir fielmente lo ocurrido en la película, dado que en ésta apenas hay un par de escenas de acción, y el interés de la obra reside en los diálogos naturales, espontáneos y llenos de tacos que escribe Tarantino. Sin embargo, el juego trata de mostrarnos con moderada fidelidad al argumento original algunas escenas que no aparecen en la película, momentos de acción que son obviados en la versión cinematográfica. El videojuego opta por obviar los diálogos. Es bueno que cada medio conozca su lugar.
De éste modo, nos vemos controlando a los varios miembros de ésta organización en diferentes misiones, comenzando con el atraco, pero siguiendo con la huída, la persecución en el coche o el secuestro del policía por parte del Sr. Rubio, el personaje favorito de la mayoría de espectadores de la película. Además, debe decirse que- desgraciadamente- el actor que encarna a Rubio- Michael Madsen- es el único que ha prestado su imagen y voz al juego, de forma que aunque juguemos a un título llamado Reservoir Dogs, no hay ni rastro del rostro y la voz de Quentin Tarantino, Tim Roth o Steve Buscemi entre otros. Una pena.
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