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Tekken: Dark Resurrection
Get ready for the next battle
Tras enderezar el rumbo de la franquicia del puño de hierro con Tekken 5, para muchos, el mejor juego de lucha de PlayStation 2, Namco traslada uno de sus dos estandartes del género a la portátil de Sony. Tekken 5 constituye junto a Soul Calibur III, el techo del género en la 128 bits doméstica de Sony, así que tratar de emular su acabado técnico y control, era una tarea titánica que pondría a prueba tanto la potencia del hardware de PSP, como la pericia de los programadores.
Además, hasta la llegada de PlayStation Portable, no existía ninguna consola portátil capaz de albergar juegos de lucha 2D, y menos aún 3D, capaces de rivalizar con sus homónimos domésticos. Sin entrar en debates acerca de si la filosofía de una portátil debe diferir, o no, de la doméstica dominadora del mercado, y dejando de lado que este Tekken: Dark Resurrection, sea una expansión de Tekken 5, sin duda se trata de un lanzamiento esperadísimo en el continente por parte de los poseedores de la consola.
Concebido como una expansión de Tekken 5, algo similar a lo realizado por Sega con Virtua Fighter 4: Evolution y el inédito en consola, Virtua Fighter 4: Final Tuned, que sería un lanzamiento ideal para PlayStation Portable, Tekken: Dark Resurrection, añade personajes como Sergei Dragunov y Lili, así como el regreso de Armor King, a la ya extensísima plantilla de personajes de Tekken 5. Se busca también un mejor equilibrio entre personajes, expandir los modos de juego para un único jugador, simulando un online, con perfiles y personalización de personajes, aspecto heredado de Virtua Fighter 4: Evolution, que también añadía dos personajes a la plantilla de Virtua Fighter 4, así como una serie de torneos o salones virtuales donde competir contra IA de la CPU que simulaban el comportamiento de jugadores de distintos niveles. El rediseño de los escenarios en Tekken: Dark Resurrection, que como podéis comprobar, ha perdido el 5 en su traslado a PlayStation Portable, es otro de los detalles que destacan a simple vista en esta nueva entrega de la saga Tekken, hasta que Namco lance en PlayStation 3 la sexta entrega numérica de la saga.
La historia de Dark Resurrection tan sólo añade a la de Tekken 5 la irrupción de Dragunov, un oficial soviético encargado de una excavación en las frías estepas, donde se descubre un misterioso artefacto. Conocido como "El ángel blanco de la muerte", Dragunov se encaminará al quinto torneo del puño de hierro para averiguar más acerca del hallazgo. Lili por su parte, es la consentida hija de un magnate de los negocios que controla el sector del petróleo en Mónaco. Su carácter se verá forjado con un intento de secuestro sucedido hace cuatro años, del cual escapó valiéndose de sus habilidades para la lucha. Desde aquel momento, su afición a los combates despertó, y aunque debía contenerse, o al menos, guardar las apariencias ante el carácter pacífico de su padre, pronto comenzará a aprovechar cualquier ocasión para viajar por el mundo y participar en torneos de lucha callejera. Tras una de sus innumerables victorias, Lili, recibe la invitación para un torneo organizado por el conglomerado empresarial Mishima Zaibatsu, enemigos naturales de su padre.
La extraña reaparición de un luchador enmascarado, con el atuendo del jaguar negro, es todo un misterio, al igual que su identidad, ya que supuestamente, Armor King había perecido frente a Craig Marduk, lo que había recrudecido la rivalidad entre King y el luchador de Vale Tudo. El resto del argumento gira en torno a tres pilares principales: la muerte de Heihachi Mishima a manos de los Jack-5, tras la traición de Kazuya en Honmaru, la identidad del personaje que maneja desde entonces los hilos del Mishima Zaibatsu, así como el devenir de Jin Kazama, azotado por la maldición familiar, es decir, el gen del diablo.
Pese a todo no faltarán gran cantidad de historias paralelas como las de Steve Fox y su madre, Nina Williams, la lucha por la vida del maestro y abuelo, respectivamente, de Eddy Gordo y Christie Monteiro, el afán por recuperar el medio ambiente natal de Julia Chang, los deseos de venganza de Asuka Kazama, relacionados con la investigación del policía del Kung Fu de Cinco Formas: Lei Wulong, que apuntan al misterioso Feng Wei, aderezado por algunas historias más triviales, e incluso con cierto punto de comicidad.
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