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N3: Ninety Nine Nights
99 noches de vicio para salvar el mundo
La eterna lucha contra el mal... No siempre es justa.
Phantagram es una compañía que tiene un historial importante en la generación de los 128 bits. Los juegos más cercanos son Kingdom Under Fire, y su secuela, KuF: Héroes, aparecidos en Xbox. Ambos juegos se pueden describir de la misma manera: Un gran intento de hacer juegos de estrategia en tiempo real (ETR) en consola con acierto y sin que echemos de menos un ratón.
En los juegos mencionados la mecánica era muy similar al juego que nos ocupa ahora. Elegimos dos o tres batallones y nos lanzamos a la guerra con un héroe elegido al principio del juego. Cada héroe tenía su historia y cada batalla era un reto no solo para los dedos sino para la mente. No podíamos meternos en una trifulca a lo loco, confiando en la habilidad sobrehumana de nuestro avatar. Apostar a los arqueros en una loma, bloquear un camino con los lanceros, atacar antes a los arqueros enemigos, usar sabiamente las magias... Un buen puñado de estrategias eran imprescindibles para ver el final de la batalla con una victoria de nuestro lado.
Con esta leve introducción vayamos al juego que nos ocupa, paso a paso.
Historia
La historia se narra en 7 capítulos, cada uno con un protagonista y su propio principio y fin. Al empezar a jugar la única persona que podemos elegir es Inphyy, una joven de 17 años entrenada por su hermano Aspharr y líderes de los caballeros del Templo. En las secuencias iniciales de cada historia, hechas mediante videos CGI de impecable factura, nos enteraremos del inicio de cada aventura, pero por desgracia estos diálogos carecen de subtítulos al castellano. No es que sea un error garrafal, apenas serán 3 minutos de juego en total y aunque no hablan mucho en algunos videos, en otros nos perderemos interesantes conversaciones entre nuestros héroes.
Resumiendo el comienzo del juego: Inphyy y Aspharr son huérfanos de padre gracias al malvado rey goblin de cuyo nombre no podremos acordarnos por más que lo leamos: Dwykfarrio. Desde el día en que el padre de Imphyy murió, ella ha dedicado cuerpo y alma a ser la luchadora más fuerte del reino para vengar a su padre. Su hermanastro, más tranquilo, trata de refrenar las ansias de venganza de Inphyy y el desarrollo lo veremos a lo largo de la aventura.
Paralelamente van apareciendo nuevos personajes manejables a medida que terminemos las historias de los demás. Tyurru es una niña maga de aspecto delicado que tiene como arma una llave y una gota de agua. Su historia es la más corta, pero el manejo de esta pequeña bruja es tan distinto al resto de héroes que nos dará la sensación de estar ante otro juego. También está Klarrann, un sacerdote que cumple al pie de la letra el dicho: "A Dios rogando y con el mazo dando". Especialmente cuando ataca con uno de sus golpes especiales, un gigantesco mazo que aplasta a docenas de enemigos de un solo golpe. También manejamos a un goblin que tiene tantas ganas de venganza como la misma Inphyy, aunque por supuesto su odio es hacia los humanos. Es una de las historias más desgarradoras y además es uno de los personajes jugables más poderosos, con lo que sus capítulos son bastante fáciles. Finalmente manejamos a un mercenario de aspecto hercúleo llamado Myifee. Este personaje explora la historia desde mucho más lejos y nos permite ver otro punto de vista más lejano, que no menos interesante. Ayudará a cumplir una venganza muy especial a una amiga que no es Inphyy, y que echaremos de menos como personaje principal.
El séptimo personaje es una sorpresa que revelará poca historia nueva, aunque ayudará a ver la gran guerra desde otro punto de vista que a nadie se le ocurriría pensar.
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