Lucas Nickle es un chaval de 10 años de edad que vuelca sus frustraciones personales en hacer la vida imposible a los habitantes de un hormiguero que se encuentra en el jardín de su casa. Hartos de esta situación provocada por el que ellas llaman "El Destructor", la hormiga mago Zoc decide menguar a Lucas hasta que tenga el tamaño de una de sus congéneres. Para poder volver a su tamaño normal, Lucas tiene que aprender a vivir como una hormiga. Este es el argumento de la película que fue lanzada el pasado verano en los cines de toda España. Pero en el juego viviremos el argumento "paralelo", el que no cuenta la película, es decir, cómo consigue Lucas manejar todas las armas que crea la hormiga Zoc o el cómo admiran a Lucas después de todo y pasa a convertirse de "El Destructor" a "El Héroe".
Nos encontramos con una aventura basada en la exploración y en la pelea. Tenemos un mapeado compuesto de varias zonas de las que al principio sólo podemos recorrer un pequeño número. A medida que vayamos completando misiones se nos irán abriendo más que posteriormente podremos ir recorriendo libremente. Aunque en la práctica luego solo vamos a la zona de reuniones, que es donde podemos activar las misiones. Tenemos varias a nuestra disposición de varios tipos, las de batalla, las de exploración, las de cuidados, o las de Zoc, que mayoritariamente sirven para recoger objetos y crear así nuevas armas. El resto de mapeado lo podemos recorrer libremente prácticamente sólo para recoger las piedras de fuego que nos servirán, si recogemos todas, para volver a nuestro tamaño normal, es decir, un segundo final. En general el desarrollo es bastante lineal, ya que al terminar una misión, normalmente sólo se abrirá una más. El desarrollo del juego simplemente es ese a grandes rasgos.
A la hora de manejar a Lucas al principio podemos hacer pocas cosas, pero poco a poco vamos a ir adquiriendo habilidades y armas que nos irán haciendo parecer cada vez más "hormiga". Así poco a poco iremos ganando poder de telepatía para comunicarnos con otras hormigas y obtener su ayuda haciendo una torre "hormiguil" para sortear obstáculos, un puente para pasar de un lado a otro de un precipicio o una especie de torre balancín que no pensamos explicar qué es lo que hace porque es mejor verlo. También iremos ganando fuerza para poder levantar cada vez más peso (no olvidemos que las hormigas son capaces de levantar y transportar varias veces su peso) o habilidades de escalada para poder agarrarse a paredes y poder aguantar cada vez más tiempo (solamente podemos hacer esto en zonas marcadas, eso sí).
Ya en juego, Lucas puede sortear obstáculos saltando y agarrándose a los salientes de la misma manera que en la saga Zelda. Cuando nos acerquemos a un saliente él será automáticamente el que haga el salto, así que no disponemos de un botón de salto propiamente dicho. Otro elemento heredado de tan magna saga es el Z-Targeting. Apretando

podemos fijar el objetivo en el enemigo más cercano. Lástima que no podamos rotar entre los disponibles y que el botón no responda cuando el enemigo esté algo lejos. Como armas vamos a ir obteniéndolas poco a poco, primero un palo de madera con el que damos mandobles aprentando

, luego una pistola de seda que sirve para inmovilizar enemigos que se dispara con

, posteriormente una pistola de aguijones que se dispara con

y por último una bomba de semillas que se prepara con

y que luego se puede lanzar con el mismo botón o soltar a nuestros pies con

. Con

por sí sola también podemos realizar las acciones especiales como interactuar con las hormigas, levantar un peso, o escalar.
El problema del juego es que la mayoría de misiones se basan en el combate y en la exploración ofreciendo poca variedad tanto de situaciones como de enemigos. Vamos a hartarnos de ver bichos bola, avispas o arañas en nuestro devenir por el jardín. Eso sí, tenemos tres enemigos finales que son realmente divertidos de descubrir cómo se matan y haciéndolo, como el avispa grande, la rana, o el Escupe-Gases.