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Far Cry Instincts Predator
Furia y lágrimas en la jungla
Echando la vista atrás, en marzo del 2004, un juego de PC se llevó la atención del mundillo de los juegos de PC. Este juego se llamaba Far Cry y llegó sin hacer ruido, mostrando unos escenarios de playas y junglas que dejaban boquiabiertos. Ninguna web le bajó del 95, incluso algunas como esta le ponían un 97. Se convertía así en el referente del género ya que traía un potente editor de niveles que permitía a cualquiera hacer su propio mapa multijugador sin dedicar más de una hora en ello.
¿Por qué recordamos aquel juego? Muy fácil, porque estamos en el año 2006 y el motor gráfico de Far-Cry: Insticts Predator es más o menos el mismo, solo que la máquina que lo mueve presume (con razón) de ser la más potente de la actualidad, superando incluso a los PC (aunque esto cada día que pasa es menos cierto). Empezando por ahí, el camino de este análisis no puede ser muy bueno ya que dos años no pasan el balde para un videojuego.
Pero los gráficos no lo son todo. Estudiemos el juego por apartados.
Gráficos
Es un punto con altibajos; estamos hablando de una especie de edición especial de un juego que apareció simultáneamente en Xbox con el extra de incluir la primera parte (Instincts). No solo trae dos juegos en uno, además es dos veces más caro, es decir, su precio es como el de cualquier juego de Xbox 360 mientras que el de Xbox vale aproximadamente la mitad. El que tenga FC:Instinct y FC:Evolution no tiene ningún motivo para adquirir Predator pero los que solo tengan el primero, quizás sí, si es que se quedaron con ganas de más.
Las mejoras con respecto a Xbox son palpables, aunque insuficientes si pensamos en la máquina que lo mueve. Los escenarios son los mismos pero con más distancia de visión y texturas mejoradas. Pero para que se entienda claramente lo que significa esto, FC: IP es gráficamente semejante al Far Cry del 2004, movido en la máquina más potente admitida por el juego en Alta definición, la máxima calidad de texturas y reflejos, máximo detalle en el cielo, todos los efectos visuales de explosiones y suavizado de bordes.
Además hay que añadir que a pesar de que al principio de ambos juegos (Instinct y Evolution) se ven escenarios preciosos ambientados en playas paradisíacas con un agua que enamora, pero a medida que vamos progresando descubrimos que se repiten sin cesar estos detalles, cambiando únicamente la forma de los mismos. Solo llegando a las partes finales detectamos nuevos lugares: en Instinct visitamos una montaña con lava por todas partes y en Evolution llegamos a la cumbre de una cordillera donde habrá que plataformear con nuestros poderes de carrera, visión y salto.
Ambos finales tienen en común una cosa: Que el mimo por el detalle brilla por su ausencia a medida que nos aproximamos al final. Así, nos sorprenderemos a nosotros mismos dudando en muchas ocasiones si estamos jugando en una Xbox 360 o una Playstation (sí, sí, la primera). Hay pasadizos peor realizados en los últimos niveles de Evolution que juegos de la más antigua consola de Sony, en concreto nos recordarán al mítico Tomb Raider por la tremenda falta de detalle en las rocas y laderas de las montañas. Cualquier persona que vea esas cuevas comparadas con las de Oblivion pensaría que no puede estar funcionando en la misma consola. Aunque los shooters suelen brillar por su apartado técnico, este juego que nos ocupa solo brilla en contadas ocasiones como cuando tenemos el agua delante pero como hemos dicho, el mimo por el detalle se diluye poco a poco con el paso de los niveles.
Las secuencias en las que se cuenta la historia se hacen sin salir de la vista en primera persona, esto aumenta el grado de inmersión aunque también nos permite ver con más claridad la falta de mejoras en cuanto a modelado de los personajes que, en esta versión, debería ser claramente superior a las demás. Solo veremos alguna mejora en la protagonista de la segunda parte, Jade. Los demás personajes son modelos poligonales bastante poco pulidos que son los que aparecen en el mismo juego de Xbox con texturas mejoradas.
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