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Cartoon Network Racing
El Mario Kart de los dibujos animados
Cuando los niños de hoy crezcan, es muy probable que en su memoria no queden grabadas imágenes de Heidi, Los Pitufos, Bola de Dragón, La Hormiga Atómica, La Pantera Rosa o Tom & Jerry. Sin embargo, las series de la factoría Cartoon Network sí están dejando huella en muchos de ellos, pocos son los que no conocen a Las Supernenas, El Laboratorio de Dexter, Vaca y Pollo o Johnny Bravo. Aprovechando ese tirón entre los más pequeños de la casa, The Game Factory distribuye este mes en Europa la primera entrega de Cartoon Network Racing para Nintendo DS, desarrollado con la licencia oficial de muchos de los dibujos animados de la famosa cadena televisiva. Sin disimular lo más mínimo que se trata de un clon de Mario Kart DS, el juego es sin duda una interesante propuesta para los niños, que encontrarán en él un título divertido y muy completo.
Carreras Animadas
Las bases de Cartoon Network Racing son las de todo buen juego del género: carreras arcade en pistas imposibles y utilizando toda clase de artilugios para entorpecer el avance de los rivales. Para la ocasión, el estudio encargado ha hecho buen uso de la licencia de las series animadas, y el plantel de corredores es cercano a la veintena, aunque sólo con la mitad de ellos desbloqueados de inicio. Podemos participar con Vaca, Pollo, cualquiera de las tres Supernenas, Agallas el perro cobarde, etc. Cada uno de ellos tiene unos atributos bien diferenciados de velocidad, peso, aceleración o manejo, y además influyen de manera notable en el control durante la carrera. Por ejemplo, a Johnny Bravo es muy difícil empujarle pero tarda bastante en coger velocidad, mientras que Burbuja tiene una salida excelente pero cualquier choque hace que se frene en seco.
Aparte de sus cualidades como conductores, la elección de personaje también influye en su movimiento especial. En todas las pistas del modo Campeonato hay escondidas tres estrellas que, al pasar por ellas, nos van aumentando una barra de poder. Una vez llena, podemos usar el botón X para activar nuestro movimiento especial, que puede ser conducir a gran velocidad durante unos segundos, frenar a todos los participantes en las cercanías, etc. También podemos rellenar la barra la barra de estado atacando a los otros corredores con los ítems que vamos encontrando. Hay misiles normales y teleridigidos, charcos de aceite, una bomba que va directo a por el líder de carrera o bombas de humo que nublan la visión, entre otras cosas como aceleradores. La variedad de artefactos no es muy grande y en casi todo los casos los desarrolladores se han limitado a versionar los ítems clásicos de la factoría Mario Kart, con pocas novedades. Al menos su inclusión en la competición está bien equilibrada.
El número de circuitos ronda las dos decenas, con unas primeras pistas muy llanas y sencillas que poco a poco se van complicando conforme jugamos las copas más avanzadas, en donde los desniveles, los grandes saltos y las curvas pronunciadas proliferan. Muchos de los recorridos están directamernte inspirados en escenarios de las series licenciadas, como el mismísimo laboratorio de Dexter, y su diseño es en general acertado, con una gran cantidad de atajos que muchas veces se hace obligatorio coger para poder cruzar la línea de meta en primera posición. Y es que aunque se trata de un juego de dificultad no muy alta, la inteligencia artificial de los contrarios está suficientemente elaborada como para que sepan atacarnos sin cuartel cuando vayamos por delante.
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