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WarioWare: Smooth Moves
Extra, Extra, extraño artilugio encontrado
Los primeros compases de vida de Wii están demostrando que los usos más obvios del Wiimote y el Nunchuk, a partir de ahora en el análisis Watuta y Pera, nomenclatura con la que se alude a ellos en Wario Ware: Smooth Moves, inciden en géneros como los shooters en primera persona, conducción, y especialmente los party games, o juegos sociales. Este último caso es el más acusado, y la proliferación de exponentes como Wii Play, Rayman Raving Rabbids, el apartado de extras de Super Monkey Ball: Banana Blitz, incluso Wii Sports, unido a el juego de Intelligent Systems que nos ocupa, y el próximo Mario Party 8, han provocado cierta preocupación entre algunos usuarios, que no desean que Wii se encasille y limite exclusivamente a algunas apuestas obvias, dejando de lado ofertas más clásicas como aventuras, plataformas, rol, etc.
Más allá de cierta desigualdad a la hora de cubrir algunos géneros, algo que esperamos que se vaya equiparando conforme pase el tiempo, está clarísimo que Wii es una plataforma ideal para los party games. Si echamos la vista atrás, a la generación 128 bits, nos encontramos con una abundancia de juegos que emplean ciertos periféricos distintivos que tratan de innovar en la jugabilidad, haciendo más accesible el control a los usuarios novatos que acudan a casas de jugadores habituales, especialmente en reuniones nocturnas de fines de semana. De esta forma encontramos los clásicos de Sony Buzz, EyeToy, SingStar, Donkey Konga de Nintendo, Guitar Hero, Samba de Amigo de DreamCast, que se distanciaban de los sempiternos Mario Party, o clones del estilo de Crash Bash o Sonic Shuffle.
Nintendo ha destacado en este género gracias a la serie de títulos de Hudson, Mario Party, un estandarte que se ha quedado estancado con la sucesión de entregas en Nintendo 64 o GameCube, sin que la anodina edición de Game Boy Advance consiguiera hacerla evolucionar. La segunda franquicia de minijuegos de Nintendo, Wario Ware, que se estrenó en 2003 en Game Boy Advance, con Mega Microgame$, nos ofrecía un enfoque totalmente distinto al que estábamos acostumbrados. Como bien indica su sobrenombre, el juego nos ofrece unos eventos de una cortísima duración, de tres a cinco segundos, en los que rápidamente deberemos identificar el objetivo e introducir el sencillo comando, bien pulsación, dirección más pulsación, para superarlo. El título estaba protagonizado por Wario, convertido en empresario, de nuevo con motivaciones puramente económicas, así como sus amigos empleados, quienes nos ofrecerán microjuegos temáticos que deberemos superar para desbloquear nuevos personajes y pruebas.
El enfoque retro del título, con un apartado gráfico bastante discreto, a propósito, así como su sentido del humor, y el grado de locura de las pruebas recogidas, que hacían también alusión a clásicos de NES de la compañía de Kyoto, convirtieron a este título en toda una sorpresa, y un fenómeno en ciernes, aportando bastante frescura al género.
Más adelante, en 2004, llegaría la edición GameCube, llamada Mega Party Game$, que destacaba especialmente por la implementación de modos multijugador. El título, pese a cierta mejora en cuestiones de resolución, seguía ofreciendo una estética retro bastante desenfada, y es que Nintendo comenzaba a remarcar especialmente la jugabilidad por encima de materias técnicas.
2005 sería el año en que Nintendo planearía la revolución jugable en términos de control, tanto por la salida de Nintendo DS, como por la implementación en juegos de Game Boy Advance de cartuchos de vibración, como en el inédito en nuestro país: Drill Dozer, o sensores que permitían rotar la consola para controlar juegos como Yoshi's Universal Gravitation. De esta forma, Game Boy Advance recibiría a Wario Ware: Twisted!, un juego que desgraciadamente no va a salir en nuestro país, y que permitía rotar la consola para superar diversas pruebas, así como el excepcional Wario Ware: Touched! de Nintendo DS, que con su control táctil, aportaba una mayor diversión y sencillez a la jugabilidad.
La salida de Touched! consiguió que la franquicia se estableciera completamente y llegara a un mayor público, haciendo que Wario perdiera protagonismo en lo que había sido su hábitat natural, los plataformas de la serie Wario Land. Tras anunciar la filosofía y características de su nueva doméstica, Revolution, más tarde conocida como Wii, gran parte del protagonismo dentro de los primeros títulos de la gran N, recayó en Wario Ware: Smooth Moves. Si la libertad que había otorgado el stylus y la pantalla táctil a Touched! habían conseguido que el juego ganara bastantes enteros, el uso del Wiimote y el Nunchuk prometían subir varios peldaños en esta carrera frenética por innovar en materias tan preestablecidas como control y jugabilidad.
Finalmente, y por decisiones de marketing estratégico, Wario Ware: Smooth Moves sólo fue título de estreno en Japón, quedando la salida para Europa y Estados Unidos para mediados de enero. Finalmente los europeos hemos podido disfrutar del juego cinco días antes que los americanos. La fecha oficial en nuestro país sitúa el lanzamiento en el día de hoy, aunque desde hace unos días ya se pueda adquirir, los americanos por su parte deberán esperar a la semana que viene para disfrutar de la alocada oferta de este Smooth Moves. El margen de tiempo otorgado a producciones como Rayman Raving Rabbids y Super Monkey Ball: Banana Blitz, ambos de third parties, sin duda beneficia los intereses de Nintendo, que debe confiar en que las third parties encuentren interesante en todos los sentidos programar para su doméstica, y además, la confianza absoluta en las características del producto de Intelligent Systems, hacen que este título opte con bastantes garantías al trono del género.
Te contamos todo lo que nos ofrece este título, prestando especial atención a la estructura de juego para un jugador y el polémico multijugador, así como al control del juego y usos de la Watuta y la Pera.
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