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Entramos a comentar los que son sin duda los apartados más poco conseguidos del título, algo que no se explica dado el gran tiempo de desarrollo que han tenido en el estudio encargado dentro de Konami.
Por una parte, visualmente PES6 no deslumbra en ningún momento, más bien todo lo contrario. Sin introducción, son los menús los que en un primer contacto transmiten grandes sensaciones, con un diseño sólido y actual, muy por encima de lo común en Nintendo DS. Pero la ilusión se desvanece bien pronto, más exactamente al comenzar el primer partido. En esta versión sólo hay un campo disponible, carente de detalle, con un público a base de píxeles y nada particularmente atractivo, incluido el cielo, estático y con una textura poco trabajada. Centrándonos en el terreno de juego, nos encontramos con una hierba pasable, que contrasta con las porterías, bastante simples, y en especial con los jugadores, de diseño muy poco inspirado y sin apenas distinción entre ellos. Todos los futbolistas son básicamente idénticos, sólo cambian en el tono de la piel, el color de pelo y la altura. El resto queda igual para todos, es decir, cabezas cuadradas y desproporcionadas, movimientos algo irreales aunque fluidos, texturas que brillan por su ausencia y una carga poligonal muy, muy escasa. En conjunto, FIFA 07 sin ser ningún alarde se ve superior. Pero quizá lo peor sean las ralentizaciones que se producen a poco que se junten varios futbolistas en pantalla, algo común en el área o cuando se realiza un pase largo. En esos instantes, también presentes al sacar de esquina o portería, el mediocre motor 3D del juego comienza a renquear, bajando a minimos el número de cuadros por segundo, e incidiendo directamente en la jugabilidad. La única opción es acostumbrarse.
Por la parte que le toca al sonido, es si cabe peor que el apartado gráfico. De nuevo la primera toma de contacto nos hace creer que estamos ante un sonido cuidado, gracias a las melodías de los menús, muy similares a las ya escuchadas anteriormente en la saga. Pero al empezar los partidos nos encontramos ante unos efectos de sonido de calidad muy baja, gritos del graderio de apenas dos o tres tipos distintos y que suenan muy enlatados, y un comentarista, Iñaki Cano, que a pesar de hablar en nuestro idioma sólo dice una frase al azar entre cuatro o cinco diferentes en el momento de marcar un gol. Así resulta difícil meterse en la piel de los jugadores.
Estamos en definitiva ante una adaptación de Pro Evolution Soccer que no cumple las expectativas puestas en ella. Tras dos años de espera es toda una decepción encontrarnos con un juego que a duras penas llega al nivel del último FIFA, ya de por sí poco destacado. El modo online y la esencia inherente a la saga son las principales justificaciones para comprar este PES6, pero las ralentizaciones, la falta de más modos y opciones y el mal resultado de los apartados técnicos pueden echar para atrás a la gran mayoría de seguidores, que ahora tendrán que esperar a una hipotética segunda parte para ver verdadero fútbol en Nintendo DS.
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