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Donkey Kong Country
El cerebro de la bestia
"Donkey Kong ha vuelto con un compañero nuevo, Diddy Kong, en una loca aventura en su isla. Desafiados por la enloquecida tribu de reptiles Kremlings, están empeñados en recuperar la robada reserva de plátanos. Armados con movimientos tan rápidos como el rayo, una musculatura portentosa y una imponente capacidad acrobática, nuestra pareja está lista para enfrentarse a sus astutos adversarios. Con la ayuda de la familia de Donkey Kong y sus monturas silvestres, lucharán y recorrerán un camino interminable repleto de líos y monos".
"Los más asombrosos gráficos en 3D y fantásticos sonidos que hayas visto y oído nunca."
"La más grande aventura de Nintendo, con unos increíbles 32 megas".
Así rezaba la contraportada de Donkey Kong Country, el plataformas 2D lanzado por Rareware para Super Nintendo en 1994. Tras años y años de permanecer en el olvido, Nintendo decidía resucitar a Donkey Kong, y ofrecerle una serie donde podía ejercer de protagonista, y no de villano, como en el clásico Donkey Kong, donde se enfrentaba contra Jump Man por la posesión de una bella joven llamada Pauline. Para este ambicioso proyecto, Nintendo contaba con el estreno como second party de Rareware, compañía creada por Tim y Chris Stamper, y que anteriormente había publicado títulos para Spectrum y Commodore 64 bajo el nombre de Ultimate Play the Game. Dentro del catálogo de Ultimate Play the Game encontramos clásicos de la talla de Jetpac; Sabre Wulf, Underwurlde y Knight Lore, que conformaban una trilogía, The Staff of Karnath, Alien 8, o Monster Max, este último bajo el sello Titus, que destacaban principalmente por la introducción de la perspectiva isométrica en la aventuras.
Donkey Kong Country supuso una auténtica revolución en su momento al romper la baraja y desequilibrar la lucha técnica entre Super Nintendo y Mega Drive. Pese a que la 16 bits de Sega había salido con anterioridad a la sucesora de NES, consiguió enfrentarse de tú a tú al Cerebro de la Bestia, y especialmente tras la salida de Sonic: The Hedgehog, o Street Fighter II': Champion Edition, ganó enormes cotas de popularidad en mercados tan importantes como Estados Unidos. Donkey Kong Country consiguió marcar las diferencias a nivel gráfico con la técnica Advance Computer Modelling, que sustituía los sprites y los fondos dibujados a mano, por elementos prerrenderizados en 3D, aumentando exponencialmente la sensación de volumen y realismo, así como el colorido de escenarios y personajes.
Nintendo ofreció en este cartucho de 32 megabits, que cuadruplicaba por ejemplo el tamaño de Super Mario World, y duplicaba el de Street Fighter II: The World Warrior, el mejor apartado gráfico de consolas hasta la fecha, presumiendo de entornos 3D y técnicas de modelado 32 bits, haciendo una clara campaña de marketing que dejaba en evidencia a Mega Drive, pese a que realmente siguiéramos estando ante un planteamiento 2D y un sistema de 16 bits. A diferencia de juegos como Starwing, Super Mario World 2: Yoshi's Island, Super Mario RPG: The Legend of Seven Stars o Street Fighter Alpha 2, Donkey Kong Country no se apoyaba en ningún chip incluido en el cartucho para mejorar las prestaciones de la consola, lo que sin duda generó de una vez por todas la opinión de que Super Nintendo ofrecía mayores posibilidades gráficas que Mega Drive, algo de todos modos obvio por motivos de fechas, ya que Nintendo no se encontró en la obligación de ser la primera en asaltar la generación 16 bits.
El argumento de este Donkey Kong era bien simple. Nuestro protagonista, heredero del mítico simio de los juegos nostálgicos, Cranky Kong, otorga un voto de confianza a su discípulo: Diddy Kong, encargándole la tarea de proteger la reserva de plátanos que constituía el mayor tesoro del enorme simio. Diddy Kong quedó inconsciente ante la carga de Klump, un enorme reptil perteneciente a la tribu de los Kremlings, y fue encerrado dentro de un barril. Cuando Donkey Kong se dirige a comprobar que tal le ha ido a Diddy, descubre que la reserva de plátanos está completamente vacía, y decidirá recorrer la isla en busca de Diddy Kong y de sus preciados plátanos.
De esta forma deberemos colaborar con diferentes miembros del clan, y superar una serie de mundos temáticos guardados por jefes de los Kremlings antes de conseguir recuperar todos los plátanos y darle su merecido al villano del título, el malvado King K. Rool.
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