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Tomb Raider: Legend
La leyenda se apaga
Con el firme proposito de saldar una cuenta pendiente con los usuarios de Nintendo, y de paso abrir más el mercado de la cazatesoros más deseada, Proein distribuye en España Tomb Raider: Legend para Nintendo DS. La que fuera todo un icono de la generación PlayStation, donde fue lanzada a la fama con una primera aventura que aunaba calidad y una protagonista de gran carisma, llega así a la portátil de doble pantalla. La adaptación es un desarrollo paralelo al de la reciente entrega de sobremesa, con muchas similitudes pero características propias que adaptan el cartucho a las limitaciones propias del sistema. El resultado es una aventura genérica con algunas buenas ideas pero mal resueltas en su versión final.
Tomb Raider: Legend comienza igual que su homónimo doméstico: con una escena introductoria en la que se nos pone en situación antes de comenzar a jugar. Lara viaja a Bolivia en busca de una reliquia muy codiciada, mostrándonos su pericia con la escalada sin seguridad y de paso como se las han ingeniado los chicos de Human Soft para comprimir los vídeos originales y meterlos en una tarjeta de Nintendo DS sin que pierdan excesiva calidad. El resultado es un prometedor comienzo, con escenas pregrabadas que se van repitiendo en los puntos importantes de la historia, y que además van acompañados de voces en inglés con subtítulos en castellano. Se agradece el intento de mejorar las generalmente paupérrimas presentaciones a las que ya nos hemos habituado en Nintendo DS.
Comenzado ya el juego en sí, nos encontramos con la clásica distribución de pantallas que tan buenos resultados ha dado en otros títulos de similar estilo. La pantalla superior nos muestra la acción en tercera persona, mientras que la táctil queda relegada a opciones de menú, selección de objetos y otras tareas menores. Aunque los entornos tienen elementos 3D, por lo general el desarrollo de la acción se limita a las direcciones típicas de las aventuras bidimensionales, con Lara desplazándose sólo en un plano salvo excepciones. Aunque trasladar la esencia de la saga, y más concretamente de esta entrega, a una visión tan restringida es una tarea complicada, las primeras impresiones que da Tomb Raider: Legend en Nintendo DS no son del todo negativas. Los desarrolladores han buscado simplificar el sistema de juego original pero sin que pierda su esencia, por lo que nos vemos con una aventura en la que priman los puzzles, zonas de habilidad y otras de cierta acción, con las armas de fuego como principales aliadas.
El control nos da la oportunidad de mover a la señorita Croft como otras tantas veces: podemos saltar, escalar, agarrar lianas, desplazarnos por salientes, bucear, correr o disparar a dos manos. Hay bastantes movimientos acrobáticos, necesarios además para poder avanzar y resolver ciertos puzzles, y suelen responder muy bien a nuestras pulsaciones sobre la cruceta y los botones de la portátil.
Estamos entonces ante un Tomb Raider con todas las de la ley, que nos lleva a visitar diferentes paises conforme avanza la trama. Es interesante revisitar en otro formato los escenarios de las versiones domésticas, con zonas muy similares y puzzles bien adaptados, con los que los fans de Lara no se verán nada decepcionados. Lástima que sobre el conjunto pese bastante el a menudo monótono desarrollo, sin la flexibilidad del resto de ediciones, que junto con otros problemas graves convierten la apuesta en otro juego del montón para Nintendo DS.
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