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Resistance: Fall of Man
Vive la Resistance!
Los títulos ambientados en la segunda guerra mundial se cuentan ya a decenas, quizás resulta ya excesivo el número de juegos basados en tan triste suceso, además, la innovación en los mismos suele ser nula.
Imsomniac, equipo desarrollador conocido por crear sagas como Ratchet & Clank, se propusieron hace ya algún tiempo dar un giro de 180 grados a tan respetada historia y cambiarla para narrarla a su manera coincidiendo con el estreno de PlayStation 3. La segunda guerra mundial nunca ha tenido lugar, en su lugar han acontecido hechos muy, muy dramáticos. Resistance: Fall of Man, en un principio conocido como I-8, es uno de los títulos de lanzamiento de la nueva consola de Sony en Europa.
No hay países en guerra ni dictadores enfrentados contra el mundo, esta vez, la amenaza alienígena instala el miedo en la población terrestre con el único objetivo de exterminar cualquier rastro de humanidad que se encuentren en cualquier rincón de la faz terrestre.
En este pasado histótico alternativo, un virus llamado Quimera comienza infectando la zona de Rusia y sus inmediaciones, con una propagación rápida por el resto de Europa. Esta infección se adentra a una velocidad asombrosa en el cuerpo de los humanos, que los deja en un estado de coma. Mientras se encuentran en esta situación, son raptados por los extraterrestres, quienes a través de implantaciones no muy éticamente quirúrgicas, hacen que se convierten en uno de ellos. La población hostil aumenta a la misma velocidad que la vida humana en la tierra disminuye.
Toda la resistencia se encuentra en Gran Bretaña, última zona del continente europeo que se encuentra con fuerzas para plantar caras a estos seres, aunque sea a duras penas. Para reforzar las defensas, el ejército americano lanza a la desesperada un ataque en alianza con las fuerzas británicas, pero ambos grupos quedan separados irremediablemente, y pese a las esporádicas ayudas, la amenaza es prácticamente irrefrenable.
El protagonista de la historia es el sargento Nathan Hale, quien también ha sido infectado por Quimera, pero inexplicablemente se mantiene con vida. Sangra, suda y se asusta como el resto de la humanidad, pero sus ojos de color amarillento hablan por sí sólos. Hale puede no ser todo lo humano que en un principio pueda resultar.
La trama argumental se va destripando sobretodo en diversas escenas narradas en pseudo tercera persona por una joven que tiene un papel bastante importante en la aventura, ya que ha vivido todos los acontecimientos y puede contar como nadie los días que Nathan Hale vivió en la abrupta Gran Bretaña.
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