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Prince of Persia Revelations
El aliento del Dahaka
Todo acto tiene su repercusión. Esta máxima no fue tenida en cuenta por el Príncipe cuando intentó enmendar las acciones del malvado Visir, y deshacer los efectos de las Arenas del Tiempo. Una criatura sobrenatural comienza a perseguir al Príncipe. El Dahaka, nacido de la interrupción de la línea del tiempo provocada por el Príncipe, sólo tiene como propósito acabar cuanto antes con la vida de nuestro protagonista. Nos encontramos ante una criatura aterradora, un monstruo de pesadilla que hace temblar el suelo a su paso, y que crea un vacío que atrapa y encierra a cualquier criatura.
Ante tal perspectiva, y siguiendo el consejo del sabio anciano que posee ciertos poderes místicos, nos encaminamos hacia la Isla del Tiempo, donde trataremos de evitar que las Arenas del Tiempo sean creadas, lo que finiquitaría el problema, no habría ocurrido ni el incidente del Visir, ni se habría visto interrumpido la línea del tiempo, acabando de un plumazo con el Dahaka.
Esta tarea no será nada sencilla, ya que en nuestro camino tenemos que vernos las caras con la Emperatriz del Tiempo y sus subordinados, encabezados por Shahdee, con la que intercambiaremos pareceres desde el inicio de la aventura.
Con un apartado argumental de nuevo notable, arranca esta adaptación de El Alma del Guerrero, la segunda entrega de la nueva generación de Prince of Persia, que había aparecido con anterioridad para PlayStation 2, Xbox, GameCube y PC, y que dada la potencia de PlayStation Portable, podía ser traslada por Pipeworks con bastante fidelidad.
Las principales novedades de Revelations respecto a El Alma del Guerrero son el rediseño de ciertos puzles y escenarios, así como el añadido de nuevos niveles y mazmorras que aumentan la duración del juego. La principal innovación de El Alma del Guerrero residía en el renovado sistema de combates: Free Form Fighting, que posee infinidad de combinaciones para desencadenar ataques con un arma, con espadas duales, aprovechando el rebote contra muros, agarrándonos de columnas para girar golpeando en un rango circular, pasando rápidamente de un rival a otro en un ataque direccional múltiple.
Más allá de este renovado sistema de combate, se siguen manteniendo las partes plataformeras, que exigen superar diversas mazmorras en las que se pone a prueba nuestra precisión a la hora de saltar y superar abismos insondables, caminar por la pared donde no haya plataformas que pisar, durante una distancia limitada, encaramarnos apoyándonos sobre las paredes a superficies más elevadas, saltando de un muro a otro, al más puro estilo Samus Aran, descolgándonos por banderolas, al rasgarlas con nuestros puñales o dagas, balanceándonos por mástiles, trepando por escaleras o inestables estructuras, colgándonos o descendiendo por cadenas, etc.
Tanto la mecánica de las acciones de combate como de las secuencias plataformeras se nos detallan mediante tutoriales insertados durante la parte inicial de la aventura, aunque cada vez que obtengamos una nueva habilidad, principalmente relacionada con el control del tiempo, se nos indicará su funcionamiento. El empleo de las Arenas del Tiempo, que se almacenan en unos depósitos situados junto a la barra de vida, nos permite alterar diversas condiciones del fluir del tiempo, como rebobinar la acción, siempre con la limitación de extensión marcada por el temporizador de poder. Esta habilidad es indispensable para corregir posibles errores en un salto, bien por equivocarnos en el ángulo, por derrumbarse el lugar sobre el que estábamos asentados, por fallar en una secuencia de lucha sobre un mástil, etc.
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