Seis años han pasado desde que se lanzará la película "The Fast and the Furious" (conocida en España como "A todo gas"), y ya hay varias compañías que han lanzado numerosos títulos con componente de tuning, véase Juiced, o la saga Need For Speed entre otros muchos.
Namco-Bandai tiene el honor de presentarnos la adaptación a los videojuegos del famoso film mencionado, bajo el nombre de
The Fast and the Furious: Tokyo Drift. El juego ha sido desarrollado por un experimentado estudio en el género, Eutechnyx, y distribuido por Electronic Arts. Ahora pasamos a comentar todos los detalles del título que nos ocupa.
Historia
El argumento, como suele suceder en el género de la conducción, es bastante simple y monótono, muy poco elaborado. El juego nos traslada a Tokyo, donde comenzamos en una pista en la que tenemos que medirnos con el vehículo de un colega frente un adversario, de esta forma, una vez que hayamos conseguido hacernos con la victoria podemos comprar nuestro primer coche, al que tuneamos a nuestro gusto.
Gráficos
Visualmente,
The Fast and the Furious,no está a la altura de otros títulos lanzados recientemente en la consola de Sony. A pesar de todo, ha logrado cumplir las expectativas en este aspecto de forma notable, tanto es así que durante las partidas tendremos la opción de "cambiar" el aspecto de la pantalla en: modo digital, modo analógico y modo ciber: la diferencia entre cada uno de ellos se basa en la renovación de la estética de los indicadores.
Los escenarios están muy trabajados por parte de los desarrolladores, ya que cuentan con elementos muy característicos de las carreras niponas, como edificios, carteles y aceras. La misma pauta que los escenarios se sigue con el modelado de los personajes y vehículos, ya que estos son bastante realistas y numerosos.
Los efectos gráficos son muy impactantes, van desde choques entre coches, entre coches y edificios, o también la densa humareda formada a partir de los derrapes de los vehículos. Este último aspecto es de los que más destacan, ya que están a la orden del día, aunque huelga comentar que los roces y desperfectos en los coches no son visibles, un punto bastante negativo teniendo en cuenta todos los choques que un escenario nocturno puede provocar en el coche.
En definitiva, el apartado gráfico de
The Fast and the Furious, no está todo lo trabajado que debería, aunque si que cumple buenamente, destacando los efectos gráficos, unidos a los vehículos del juego, aunque un voto negativo para estos últimos será la no aparición de los daños causados.