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Final Fantasy VI
La epopeya de Terra
Final Fantasy no comenzó con la séptima entrega numerada. Para muchos usuarios este anuncio puede constituir toda una revelación, aunque por suerte, la llegada de reediciones, primero a PlayStation, y ahora a Game Boy Advance, está permitiendo que la gran masa de jugadores sin acceso a emuladores, cartuchos de importación, etc., descubra el porqué de la popularidad de la franquicia en sus etapas 8 y 16 bits. Afirmar que Final Fantasy VII es una entrega irrepetible, un punto de inflexión en el mundo de los videojuegos, sólo puede asentarse en la ponderación de los apartados técnicos sobre la estructura jugable y argumental, así como el desconocimiento completo de la historia de la serie. Indudablemente aspectos como el dramatismo, adoptar enfoques más cinematográficos, poder plasmar con mayor calidad las visiones acerca de mundos de ensueño, aportaron ese grado de impacto que ha conllevado merecidamente el éxito de Final Fantasy VII, no estamos aquí para afirmar lo contrario.
Mitificado por muchos, aunque de lejos sin llegar a los extremos de la aventura protagonizada por Cloud Strife y Sefirot, Final Fantasy VI puede considerarse como la culminación de la franquicia en su etapa 16 bits, apuntalando y poniendo los pilares de lo que llegaría a conformar Final Fantasy VII.
Pese a que durante la vida de Game Boy Advance no hayamos parado de criticar el aluvión de reediciones y conversiones, principalmente desde "El Cerebro de la Bestia", el traslado de los diferentes capítulos clásicos de la serie Final Fantasy ha servido para predicar entre una enorme masa de desconocedores. La falta de distribución de los RPGs en las etapas 8, y por suerte menos acusado, 16 bits, la ausencia de traducciones al castellano, el poco riesgo adoptado por las distribuidoras, ha provocado que muy pocos usuarios puedan disponer de una experiencia global acerca del género como para poder valorar y comparar diferentes títulos que sólo a algunos usuarios informados les pueden sonar de oídas.
Estamos en una época en la que el salto a la nueva generación de consolas genera bastantes dudas sobre la disyuntiva entre verdadera evolución y avances técnicos. Nos asalta una pérdida de fe que provoca que ciertas sagas consagradas, y hasta cierto punto intocables, estén en el punto de mira. Para muchos el nivel de impacto de las últimas entregas de series como Dragon Quest, Final Fantasy, The Legend of Zelda, está decayendo peligrosamente. Por ello, poder echar la vista atrás y revisitar uno de los puntos más álgidos del género del rol, dentro de la que está considerada como la edad dorada del género, resulta una experiencia de lo más gratificante, especialmente por encajar perfectamente con la filosofía portátil de una consola como Game Boy Advance, y por el hecho de poder recibirlo en un correcto castellano.
El argumento de Final Fantasy VI presenta una historia repleta de vida, con diferentes temas secundarios que hilvanan una profunda tela que nos atrapará irremisiblemente, una trama en la que se incide en la innata capacidad humana para repetir desgraciados errores, o abusar de la confianza que nos otorgan fuerzas simbióticas. Pese a que ahora sólo perdure en la memoria de unos pocos sabios, hace mil años la tierra estuvo a punto de desaparecer. El ansia de poder sin límites de la raza humana provocó la Guerra de los Magi, una confrontación que conllevó a su conclusión una recesión sin precedentes, y una vuelta a la época del acero, el carbón, y las máquinas de vapor.
La magia ha quedado desterrada de la vida cotidiana, los Espers son criaturas mitológicas de las que nadie parece saber nada. Un imperio pujante, regentado por Gestahl, y sus tres generales: Leo, Celes y Kefka, tratarán de volver a obtener una enorme ventaja comparativa. Tras el descubrimiento de un Esper congelado, enviarán a un grupo de soldados armados con tecnología Magitek para extraer toda la información posible, y conseguir el poder que les permitirá aplastar a sus enemigos. Una misteriosa joven controlada mediante una tiara que esclaviza su voluntad, reaccionará extrañamente ante el contacto con el Esper. Las habladurías acerca del poder de la misteriosa chica son sorprendentes. Antes de estar subyugada fue capaz de acabar con decenas de soldados en tan sólo unos segundos.
Cuando nuestra protagonista quede liberada de su cárcel mental, ayudada por una sociedad que lucha contra el imperio, Los Replicantes, comenzará una aventura que cambiará el devenir del mundo. Una aventura que tratará de averiguar los orígenes de la misterios chica, Terra, y que profundizará en temas como la explotación de los supuestamente débiles y confiados Espers, de la violencia y el genocidio injustificado, el amor, la amistad, e incluso el daño inconsciente realizado contra el planeta.
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