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Hospital Tycoon
Un diagnostico deficiente
La gestión de los hospitales no es algo muy nuevo en el género de la estrategia aunque sí que es cierto que no hay casi títulos que en ella se basen. Hace poco menos de diez años Electronic Arts distribuyó en nuestro continente un título que revolucionó en parte la estrategia con toques de humor, Theme Hospital, de la extinta Bullfrog, que se convirtió en éxito de crítica y ventas tanto en PC como en la primera PlayStation. Desde entonces no ha habido ningún tipo de secuela aunque sí ciertas copias que cambiaban a los humanos por animales, Trauma Center y sus derivados para Nintendo DS, y la adaptación de la serie Urgencias, aunque eso ya es otro cantar.
Cuando en la Games Convention del año pasado Codemaster anunció el desarrollo, por parte de Deep Red Games (bastante expertos en el género, con títulos como Monopoly Tycoon o Tycoon City: New York), de Hospital Tycoon, muchos lo vieron como el sucesor del clásico de Bullfrog; las imágenes se correspondían en un principio con una actualización gráfica a la altura y ciertos datos así lo confirmaban. Ahora, tras unos ligeros retrasos, llega por fin al mercado. El resultado, por desgracia para los más ilusos, no se corresponde con las expectativas y ofrece una deficiente mezcla entre las ideas del clásico Theme Hospital con algunas de la saga Los Sims. Veámoslo más en profundidad.
Un Hospital Central de amor y pereza
Básicamente, y como es de esperar, el objetivo del juego es el mismo que cualquier título del género: construir y administrar un hospital, contratando a los diferentes empleados y curando al máximo número de enfermos. Para ello contamos desde el principio con dos modalidades básicas: Historia y Personalizado.
La primera de ellas es la más importante y en ella a medida que superamos objetivos conseguimos administrar hospitales más grandes y prestigiosos, con diferentes guiones en cada misión (de un humor bastante trabajado) y una duración bastante ajustada aunque el juego puede llegar a ser bastante fácil.
Por el contrario Personalizado nos permite manejar un hospital todo el tiempo que queramos, consiguiendo así la clínica de nuestros sueños y aquellas relaciones más sugerentes y divertidas entre los/as enfermeros/as, ya que algunas requieren más tiempo y paciencia que otras.
Es justamente este aspecto el que más le diferencia respecto al clásico de Bullfrog. Ahora los numerosos médicos, enfermeras, recepcionistas, conserjes, ingenieros y demás personal del hospital ya no son los simples personajes que sólo piensan en trabajar (o descansar ligeramente, en el caso de que haya demasiados pacientes) sino que se pueden enamorar, enfadar o incluso pasar de los pacientes, todo según su nivel en sus cuatro categorías de actos: maldad, diversión, sociabilidad y amor. Así, además de hacer que descansen el tiempo necesario o que hablen con otros médicos también hay que forzar ciertas relaciones y/o enemistades para conseguir ciertos objetivos.
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