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Big Brain Academy para Wii
Dr. Azo se instala en tú Wii
El éxito de Nintendo DS, y ciertos hitos en su librería de juegos, van poco a poco generando traslados a su heredera y evolución filosófica: Wii. Wario Ware, Trauma Center y ahora este Big Brain Academy tratan de expandir y emular las condiciones que llevaron al éxito a sus predecesores en la portátil táctil de la compañía de Kyoto. Nintendo ha querido asociar rápidamente la marca Touch Generations con este tipo de desarrollos que se estrenan ahora en Wii, etiquetando al juego que nos ocupa como miembro de ese selecto grupo de títulos creados para un nuevo tipo de usuarios, definidos por los anglosajones como Mass Market. En Big Brain Academy para Wii se han adaptado las bases del original, y se ha sustituido la mecánica de pulsación o trazos por el uso del puntero remoto, no requiriendo ningún aprendizaje previo para superar la colección de retos mentales incluidos.
Al igual que ocurriera en el original, se nos presenta una academia virtual donde el Dr. Azo trata de desarrollar nuestros cerebros. Como ya dijimos cuando analizamos el juego de DS, nos encontramos ante un título de minijuegos mentales enfocado a la diversión y con una clara estructura de videojuego, a diferencia de lo que podría ocurrir con Brain Training o Más Brain Training. Este Big Brain Academy para Wii no trata de ejercer de terapeuta o de entrenador mental, si no que plantea una serie de divertidos minijuegos que inciden en varias áreas de nuestra capacidad cerebral, como la agudeza, la percepción, la memoria, el cálculo o el análisis.
Como ya os fuéramos contando a la hora de testar las versiones japonesa y americana del título, la estructura de juego es muy similar a la del original de DS, al menos en cuanto al juego para un jugador. Todos los menús del juego están estructurados como si nos encontráramos en una academia, con diferentes salas, pasillos, indicadores, y con una notable presencia de alumnos, en este caso Miis que pululan por los escenarios, y que en algunos casos están tomados directamente de la memoria interna de nuestra Wii.
Lo primero que deberemos hacer al iniciar Big Brain Academy para Wii es crear un perfil de jugador, o lo que es lo mismo, matricularnos. Para ello deberemos arrastrar uno de los Miis que tengamos grabados en la consola, creando un "libro" donde se almacenarán nuestros progresos y estadísticas al realizar los diferentes exámenes y pruebas. Debemos destacar que estos perfiles se pueden exportar e importar mediante el servicio de Conexión WiFi Nintendo, recibiendo de esta forma una especie de bots con las características de nuestros amigos que pueden emplearse para crear enfrentamientos offline contra amigos lejanos.
Big Brain Academy para Wii está dividido en los apartados para un jugador y para el juego multijugador de hasta ocho personas. En la secretaría podremos consultar los expedientes, matricular nuevos alumnos, renunciar, así como intercambiar los perfiles con el servicio WiiConnect24. En el tablón de notas encontramos los resultados de los exámenes realizados por los estudiantes matriculados en la academia, así como aquellos que hayamos recibido online. Podemos comparar los resultados, ver las áreas en las que destaca cada uno, etc. Desde esta primera pantalla podemos acceder como hemos mencionado al pasillo de "1 Estudiante", así como el "De 1 a 8 estudiantes".
Trataremos primero el apartado individual. Disponemos de dos opciones básicas: Examen y Repaso. El primero determina nuestro nivel realizando quince ejercicios dividos en cada una de las áreas de conocimiento del juego, como mencionábamos anteriormente: agudeza, percepción, memoria, cálculo y análisis. Mientras que en el segundo podemos probar individualmente cada minijuego con varios niveles de dificultad, en busca de las medallas otorgadas en función de nuestro rendimiento. Conforme vamos completando medallas, vamos rellenando un gráfico pentagonal que indica el tipo de cerebro que tenemos. Esta estructura resulta bastante clásica para el poseedor del Big Brain Academy original.
Hay que destacar que el nuevo formato de exámenes resulta más complicado, por su duración, y por lo tanto más propenso a generar cansancio mental. La velocidad a la hora de responder las pruebas encadenadas resulta vital, ya que añaden más peso cerebral a nuestro registro, y además debemos tratar de evitar cualquier tipo de error. Tras concluir el examen recibimos un peso global, así como un diagrama que muestra hacia donde apuntan nuestras debilidades y potencialidades.
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