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El control parece bueno, como se ha dicho al principio. Pero la cámara se encarga de estropearlo por completo. Resulta casi imposible saltar en condiciones o seguir de manera eficaz a los personajes. Saltar de un muro a otro se transforma en un suplicio porque la cámara no nos permite ver donde hemos de caer y detenernos en el lugar exacto es más cuestión de suerte que de otra cosa. De los últimos juegos analizados en Viciojuegos, tan sólo Sonic de Xbox 360 presentaba una cámara peor. Y eso que candidatos hay muchos.
Así pues, la jugabilidad baja muchísimos enteros por la imposibilidad de poder jugar en condiciones debido a lo poco que vemos en el horizonte. Además, si bien la parte plataformera resulta dinámica y entretenida, cuando nos ponemos a luchar el juego ser transforma en algo monótono. Una sucesión de espasmódicos movimientos de los mandos de Wii con el fin de eliminar a unos enemigos que atacan de uno en uno y como si les supiese mal rozarte siquiera.
Cuenta la leyenda que en el juego se puede luchar contra enemigos finales. La realidad es que muy de tanto en tanto, aparece un enemigo especial que cuesta veinte o treinta segundos más de matar que la media de los combates, con una rutina prefijada y artrítica y ganas evidentes de vapuleados.
Las 16 Misiones se antojan pocas y en menos de seis horitas podemos liquidar y juego a poco duchos que seamos con los controles. Y es que además, la dificultad no suponer reto importante para un jugador medio, ya que a los enemigos se les supera sin problemas y las plataformas son sencillas. Así que si morimos, normalmente, será por la cámara y no por incompetencia propia.
Para tratar de alargar algo la vida del producto, tendremos unos desafíos para desbloquear, que en realidad son minifases que consisten en llegar de un sitio a otro rápidamente. Más linealidad y poca novedad, además de tener esas misiones unos gráficos todavía peores que las de los capítulos, ya que los escenarios parecen páramos yermos y estériles. La versión Wii cuenta con nueve minijuegos exclusivos, pero no merecen ni ser nombrados. Y para quienes quieran alargar algo más la exangüe vida del título, pueden tratar de obtener monedas para comprar todas las ilustraciones y vídeos.
CONCLUSIÓN
Si eres un absoluto fan de las Tortugas Ninja, tienes todos sus juegos, muñecos, películas y pósteres, es tu juego. De lo contrario, no. TMNT es un juego mediocre es todos sus apartados, con una cámara nefasta que desluce una de sus pocas virtudes que es un control ágil y en el que se observa una completa dejadez por realizar un título mínimamente decente. Ni la absoluta linealidad y mediocre construcción de los niveles ni un apartado técnico vergonzoso animan a repetir, a los mandos de Wii, aquello de Cowabunga!!
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