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Sonic The Hedgehog
I-N-F-U-M-A-B-L-E
Pese a que a la hora de plantear el presente análisis hemos tratado de seguir los pasos pertinentes, y no comenzar a transmitir negatividad desde el comienzo, nuestro grado de indignación tras haber probado Sonic the Hedgehog para PlayStation 3 es tal, que finalmente hemos considerado este artículo una oportunidad de oro para darle un merecido rapapolvo a Sega. A nadie se le escapa que la generación 128 bits no ha sido la más destacable en el terreno de los plataformas. Incluso el propio Mario con Super Mario Sunshine de GameCube, no ha brillado a la altura de lo esperado, aunque visto lo visto, se le puede considerar como título mayúsculo frente a la infame creación de Sega. La evolución del género ha ido encaminada a la mezcolanza de fuentes de inspiración que van desde la acción pura y dura de los shooters en tercera persona, la inclusión de secuencias de conducción, e incluso misiones al más puro estilo Grand Theft Auto. Ratchet & Clank y Jak & Daxter, ambos propiedades intelectuales de los estudios norteamericanos de Sony Computer Entertainment, pueden considerarse como alguno de los plataformas más destacables de la anterior generación, salpicados por juegos de menor calado como Klonoa, los pertinentes Rayman, así como alguna que otra innovación en materia de control.
Para la nueva generación se preveía que esta circunstancia iba a cambiar, con la llegada de héroes como Mario, con Super Mario Galaxy, Banjo & Kazooie con la primera aparición de la serie en Xbox 360, Sonic, con el título que tenemos entre manos, aparecido también para Xbox 360, Ratchet & Clank Future para PlayStation 3, que deberían evolucionar de una vez por todas las propuestas de los geniales Super Mario 64 y los dos primeros Banjo & Kazooie.
El primero en saltar a la palestra en esta nueva generación ha sido Sonic, la otrora mascota de Sega, con la doble tarea de borrar la pésima imagen de títulos como Shadow the Hedgehog, así como demostrar de una vez por todas que la franquicia podía ofrecer los mismos niveles de calidad en sus entregas 3D, que en sus primeras versiones 2D. Si bien es cierto que Sonic Adventure y su secuela para DreamCast obtuvieron una acogida notable, a nadie se le escapa que nos encontramos ante un personaje de capa caída. Sonic Rush para Nintendo DS ha sido de las escasas apariciones exitosas del erizo en los últimos años, ya que pese a que Sonic y los Anillos Secretos de Wii subiera el nivel de los Sonic Heroes o el mencionado Shadow the Hedgehog, el peculiar sistema de control hacía que los fieles seguidores del personaje no acabaran de quedar totalmente satisfechos.
Para el Sonic Next Gen, que de forma bastante ambiciosa repetía el título del juego original, un guiño al quince aniversario del personaje, que motivaba la salida de un número de juegos conmemorativos, Sega contaba con la presencia de Shun Nakamura en materia de diseñador, así como del Sonic Team, mermado por las bajas, para el desarrollo. Datos como el empleo de RenderWare, el motor físico Havok, los soportes para alta resolución 720p, 1080i y 1080p, quedan en un segundo plano ante el desolador panorama que os vamos a presentar.
El hecho de que Sonic the Hedgehog haya aparecido con retraso en PlayStation 3 respecto a la entrega Xbox 360, que llegó al mercado en noviembre de 2006, sin duda ha servido para que cualquier expectativa respecto a la calidad del juego quedara por los suelos. Pese a los cuatro meses de retraso, el aspecto inacabado del original de Xbox 360, que parece haber sido publicado con unas prisas excesivas, sin preocuparse en pulir un desarrollo al que sin duda faltaban bastantes meses, hacía imposible por el estrecho margen temporal, mejorar o depurar los innumerables defectos del original. Lamentablemente, esta premisa se ha demostrado como cierta.
Sonic the Hedgehog nos presenta tres historias independientes, protagonizadas por Sonic, Shadow, así como un personaje de nuevo cuño llamado Silver, que se entrecruzarán para conformar un tapiz desigual, carente de atractivo, y que como mencionaremos a lo largo del análisis, presenta un sentido estético cuanto menos peculiar.
Sonic the Hedgehog deberá rescatar a la princesa Elise de Soleanna, quien se verá atacada por Eggman para tratar de robar las Llamas del Desastre. Silver, Shadow, Rouge, Tails, Amy Rose y Knuckles se verán involucrados en una serie de acontecimientos que mezclan tramas del futuro, en lo que conforma un argumento totalmente anodino. Debemos destacar, como quizás uno de los escasos puntos atractivos del título la secuencia introductoria FMV del juego, que nos presenta una estética cercana a los RPGs de Square Enix, con una espectacular Soleanna, y unos notables modelos para sus habitantes, y la princesa Elise. Esta mágica estética se verá fracturada e incluso ensuciada por la aparición de Eggman, Silver y Sonic, quienes no encajan con su apariencia con la presentación realista de los humanos, debiendo calificar al conjunto, como bien hizo nuestro compañero Darkail, como chirriante.
Como hemos mencionado, tanto Shadow como Silver se cruzarán en el camino de Sonic, pese a que los puntos de partida sean diferentes. Eggman sirve como hilo conductor y enemigo común a todos los personajes, tanto por las propias esmeraldas del Caos, como por los hechos relacionados con las Llamas del Desastre, que provocarán la destrucción del mundo futuro de Silver. El añadido de Silver, con sus poderes telekinéticos, así como Blaze el Gato, en su batalla contra Iblis, la aparición de Mephiles, quien les informa que tan sólo derrotando a Sonic podrán parar las Llamas del Desastre, no acaban de suponer un añadido que justifique o al menos salve el devenir del título, pero si que conforman el aspecto más llamativo y sólido del juego, especialmente en materia argumental. Podremos acceder a una cuarta historia que concluirá el argumento del título, y que presenta los tintes más dramáticos del juego.
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