Siguiendo la estela de Oblivion
Muy extraño es que un aficionado a los videojuegos no conozca
The Elder Scrolls IV: Oblivion, título que apareció primero para
PC,
Xbox 360 y más tarde para
PlayStaiton 3, convirtiéndose en el primer
must have de la blanca de
Microsoft. Lo cierto es que el título de
Bethesda posee un gran número de virtudes y muy pocos defectos, redefiniendo una vez más el género del rol y estableciéndose como el estandarte de este en las consolas.
Era evidente que tarde o temprano aparecerían otros títulos que seguirían las pautas que dejó establecidas esta gran producción.
Two Worlds ha estado bastante tiempo en desarrollo, cambiando constantemente muchos de los aspectos que le definirían e incluyendo jugosas novedades conforme se iba creando; de esta manera cada vez se han ido conociendo más aspectos sobre él, aumentando día a día el interés de los usuarios sobre el título de
Reality Pump. Sobre todo cuando se conoció que la intención de el equipo polaco era superar en todos los aspectos a
Oblivion, cosa que aseguraron intentarían por todos los medios conseguir.
En principio su salida al mercado iba a ser simultánea para
Pc y
Xbox 360, siendo el 25 de Mayo la fecha elegida para ello. Sin embargo tan sólo lo hizo para
PC, la versión de
Xbox 360 se ha ido retrasando varias veces hasta el 31 de Agosto que por fín se dejó ver.
Combatiendo el mal
Two worlds toma como base argumental una historia épica en la que aparecerán la mayoría de las razas de ficción más famosas de la edad media. Esta versa sobre
Aziraal, el dios de la guerra; ente que hace miles de años fue derrotado mediante una coalición entre las tres razas que se veían amenazadas por su poder: humanos, elfos y enanos. Esto supuso la retirada de sus súbditos, los orcos, a tierras lejanas. Su cuerpo se escondió con la intención de que nunca fuera encontrado, siendo el paradero de su tumba sólo conocido por otros dioses mayores.
En estos tiempos existe un pequeño período de paz debido a la ausencia de la raza orca, sin embargo, todo puede venirse abajo debido a un extraño descubrimiento que un grupo de enanos ha realizado: un antiquísimo templo en el que se oraba a una deidad sin nombre, hecho que la mayoría de los habitantes de
Antaloor conciben como una señal de que el temido por unos y deseado por otros sepulcro de
Aziral se encuentra cerca.
Al poco tiempo de este descubrimiento un halo de oscuridad parece cernirse sobre este mundo, comenzando con el asesinato de algunos enanos relacionados con la excavación. Un pequeño grupo de humanos se dispone a prestar su ayuda a esta raza, entre ellos el protagonista de la aventura y
Kira, su hermana pequeña. Sin motivo aparente mientras realizaban su viaje a las montañas de
Thalamont,
Kira desaparece sin dejar rastro. Este hecho hará que su hermano mayor haga todo lo posible por recuperarla, empezando una investigación personal que siempre le conduce al mismo lugar y a los mismo seres:
Aziraal y la raza orca.