Renovarse o morir
Todos recordamos la primera aparición de un
Medal of Honor allá por el año 2000 para la ya muerta primera
PlayStation. Por aquella época estábamos acostumbrados a los shooters del estilo de
Quake,
Doom o
Unreal; ambientados en un mundo futurista dónde combatíamos contra una serie de extraños enemigos a base de armas soñadas para un futuro muy lejano.
Electronic Arts cambió totalmente el chip y decidió innovar creando un título que se acercara más a la realidad, dejando de lado todas esas fantasías futurísticas. Así nació
Medal of Honor, de la idea de dejar atrás ideas excesivamente ya explotadas buscando algo que pudiera ofrecer al jugador la innovación que necesitaba el género. Y no fue para menos, esta saga se puede decir que creó el subgénero de los juegos de acción bélica que tan de moda se pusieron más tarde.
Tras su salida al mercado recibiendo unas excelentes críticas de los sectores especializados y una no menos buena acogida por parte de los jugadores
EA vio en esta saga una de sus tantas gallinas de los huevos de oro. Así comenzaron a sacar secuelas y a expandirlo por todas las plataformas, tanto consolas como ordenadores. Sin embargo la gran innovación que realizaron en un principio se quedó ahí estancada, dedicándose en lo sucesivo a repetir el mismo planteamiento de juego en marcos históricos distintos y añadiendo algo al aspecto jugable y gráfico.
Tanto es así que últimamente esta saga ha perdido la mayor parte de la fama que un día tuvo, sobre todo por la aparición de otros títulos también orientados a este género como la saga
Call of Duty, que superaba a los títulos de
EA en muchos aspectos.
Viendo esta caída en picado los desarrolladores han recapacitado pensando que ya es hora de que esta saga de el salto a la nueva generación de consolas, innovando también su ya repetitiva base jugable. Así ha nacido
Medal of Honor Airbone, de la necesidad de darle una vuelta de tuerca a la saga para intentar colocarse otra vez como referente del género que un día creó.
El título se ha planteado desde el punto de vista de un paracaidista. A lo largo del desarrollo encarnaremos a
Travers, un integrante de una de las unidades aerotransportadas que los aliados usaron para vencer a los alemanes. Y es que éste es el punto con el que
EA quiere traer un soplo de aire fresco a su título de acción bélica por excelencia. La novedad principal vendrá a la hora de comenzar las misiones, ya no lo haremos desde un punto determinado como estamos acostumbrados a hacerlo en todos los shooters del mercado.
Esta vez, como paracaidista profesional la misión comenzará dentro de un avión junto a otros compañeros que comparten nuestra profesión. Aquí recibiremos las instrucciones de los objetivos a realizar en el territorio que estamos sobre volando así como los puntos dónde es seguro aterrizar y los lugares dónde sería prácticamente un suicido bajar de primeras. Tras esto y cuando la luz se ponga verde saltaremos del avión, pudiendo seleccionar cualquier punto del extenso mapeado para aterrizar y comenzar a cumplir nuestros objetivos, aunque siempre teniendo en cuenta las indicaciones que previamente nos han dado, si queremos seguir con vida claro.