Los inicios de la saga
Casi todos los aficionados a este mundillo habrán jugado alguna vez a una recreativa de conducción llamada
Sega Rally. Este título apareció por primera vez en las máquinas recreativas hace ya más de 10 años tomando un género que por entonces era casi desconocido en los videojuegos, el rally. A partir de ahí apareció la correspondiente adaptación a la ya extinta
Sega Saturn y a
PC que sin duda convencieron tanto al público como a la crítica.
Años después apareció su segunda entrega, como el anterior también en principio para las máquinas recreativas, convirtiéndolo más tarde a
Dreamcast y a
PC. Esta entrega mejoró sustancialmente con respecto a la anterior ofreciendo un apartado gráfico excelente para lo que se podía ver en aquella época como también un mayor número de vehículos y circuitos disponibles. Este fue el último capítulo tanto para recreativa como para las consolas de la compañía del erizo azul.
Más tarde tuvo otras entregas para diferentes consolas que a decir verdad pasaron sin pena ni gloria por sus catálogos. Ahora tras el anuncio hace varios meses por parte de la compañía nipona de que estaban desarrollando otra entrega de este gran simulador de conducción,
Sega Rally llega de nuevo a los videojuegos, con un título que ya probamos hace unas semanas y que realmente nos dejó muy buen sabor de boca, ahora con su versión definitiva entre las manos os presentamos nuestras impresiones sobre él.
Desarrollo y jugabilidad
Lo primero que haremos en el título será crear nuestro perfil personal en el que se quedarán grabados todos nuestros datos así como el desarrollo y puntuación de los campeonatos que disputemos. El título se divide en cuatro modos de juego diferentes que son los siguientes:
Carrera rápida,
Campeonato,
Contrareloj y
Multijugador. Como podéis intuir la modalidad que más horas de juego ofrece, aparte del multijugador con los amigos, es el campeonato, las otras dos sirven simplemente para disputar unas carreras cortas y batir los mejores tiempos en los diferentes circuitos; sin embargo también las comentaremos más detenidamente.
Carrera rápida es un modo que como su propio nombre indica nos servirá más que nada para correr unas cuantas carreras sin la presión de tener que competir por el primer puesto, cuyo mayor uso puede ser el de aprendernos los circuitos o probar las características de los diferentes vehículos a elegir. Probando la mejor combinación de neumáticos o el vehículo que mejor responde ante las diferentes superficies que presentan las pistas disponibles; viene muy bien de cara a preparar un campeonato complicado, eligiendo las mejores combinaciones de carrera para así tener más posibilidades de salir victoriosos.