Desde hace mucho tiempo la mayoría de las personas intentaban dejar sus vehículos a su gusto, poniéndole pegatinas, pintándolos e incluso añadiéndole piezas. Hoy en día esto ha ido a mayor con la aparición del
tuning, que es conocido como el
"arte" de modificar los coches. Cualquier lector seguro que ha oído hablar alguna vez de él, tiene algún conocido que lo practique o incluso el mismo sigue de cerca este fenómeno. Lo cierto es que este concepto ha pasado de ser un
"hobby" a convertirse en un modo de vida; existen personas que trabajan sólo para su coche, para dejarlo lo más a su gusto posible y también lo más llamativo a la vista de los demás.
Un fenómeno como este no podía faltar en el mundo de los videojuego y fue
EA la que comenzó a incluirlo en la saga
Need for Speed, concretamente en la entrega
Underground. Un gran número más de títulos ya se han unido a tratar esta temática; uno de ellos es
Juiced del que nos disponemos a hablar y que ya tuvo su primera entrega hace dos años que ciertamente pasó sin pena ni gloria por el catálogo de las consolas; sin embargo
THQ vuelve con con
Hot Import Nights, segunda entrega de esta saga que viene decidida a solventar los fallos que tuvo su anterior y plantarle cara a los exponentes del género de la conducción.
Jugabilidad y desarrollo
Lo primero que tendremos que hacer será crearnos un perfil en el cual se quedarán guardados todos nuestros progresos. Tras esto disputaremos una carrera que nos servirá básicamente para conseguir dinero y para familiarizarnos un poco tanto con el control del vehículo como con el sistema de apuestas que tanto utilizaremos a lo largo del juego y también para obtener la primera toma de contacto con una característica llamada
ADN de Piloto. Esta última es una opción muy interesante que se encarga de ir registrando nuestra forma de conducción así como nuestra
"personalidad"; es decir apuntará si usualmente realizamos muchos derrapes o por el contrario tenemos una conducción más limpia, también tomará datos de las apuestas que realizamos y de si nos arriesgamos mucho en ellas o vamos a lo seguro. Con todos estos datos formará una especie de gráfico con forma de cadena de
ADN compuesto por 10 parámetros:
Adelantamiento,
NOS,
Acoso,
Superderrape,
Curva, otros tres perteneciente a la forma de derrapar y otros dos relacionados con las apuestas que realicemos.
Una vez terminada esta carrera de digamos
"familiarización" entraremos al que será el menú desde dónde administraremos nuestros coches así como desde dónde tendremos la posibilidad de acceder a las carreras y varias cosas más. Evidentemente lo primero que debemos hacer es comprar un coche de entre el gran catálogo que ha sido incluido. Marcas tan conocidas como
Audi,
Ford,
Bmw o
Toyota están presentes así como los vehículos más emblemáticos y conocidos; como por ejemplo el clásico
Ford Mustang, el
Renault Clio, el
Audi TT y también la principal baza de la compañía española
Seat en el tuning, el
Seat Leon.
Como cualquier título de tuning que se considere
Juiced 2: HIN también incluye un gran número de opciones de cara a modificar los vehículos. Estas modificaciones se dividen en varios tipos: podremos cambiar la pintura de nuestro vehículo así como añadirle los típicos vinilos. Luego tenemos las modificaciones visuales que no son otra cosa que las variaciones que podemos realizar en la carrocería de los coches como cambiarle los bajos, ponerle faldones, cambiarle las llantas, etc. Todo ello con accesorios y marcas totalmente conocidos en este mundillo como son
Momo,
BBS o
Enkei. Todos estos añadidos evidentemente valdrán dinero que tendremos que conseguir ganando carreras y haciendo apuestas con nuestros oponentes. Luego tenemos las modificaciones más serias como son potenciar el motor del vehículo, mejorar su manejo, reducirle el peso o añadirle el famoso óxido nitroso; estas son las que realmente marcarán la diferencia en las carreras complicadas ya que las que anteriormente hemos comentado sólo sirven para dejar el coche estéticamente a nuestro gusto.