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Uncharted: El tesoro de Drake
Un legado misterioso
Naughty Dog e Imsomniac son junto a los estudios de SCE en Santa Monica las puntas de lanza de Sony en Estados Unidos. Sagas como Crash Bandicoot, Spyro, Ratchet & Clank, Jak & Daxter, o God of War, han conseguido obtener una notable repercusión en las anteriores domésticas de Sony. Tras cerrar capítulo con el Bandicoot en la 32 bits de Sony, y aparentemente con el peculiar binomio formado por Jak y Daxter en PlayStation 2, la compañía cofundada por Jason Rubin nos presenta una producción plenamente cinematográfica que podría denominarse como el cruce entre Tomb Raider, Resident Evil 4 y Prince of Persia.
Uncharted: El Tesoro de Drake nos pone en la piel de Nathan Drake, heredero del mítico pirata inglés Sir Francis Drake. Azote de los españoles, el Drake original murió aparentemente sin dejar heredero alguno, "enterrado" en el océano. Un anillo legado a nuestro protagonista inicia una serie de pistas que le llevarán a peinar desde el fondo del mar, a una serie de junglas, templos, catacumbas, antiguas y olvidadas colonias españolas, así como un tenebroso monasterio en busca del legendario tesoro de Drake.
Los primeros materiales mostrados hacían prever ciertos paralelismos con la emblemática serie Tomb Raider. Nos encontrábamos ante una aventura de acción en tercera persona con componentes plataformeros, de acción y exploración. Junglas sudamericanas, templos y construcciones olvidadas, un regustillo a Indiana Jones, así como las investigaciones relativas a sucesos históricos del pasado, elevaban el interés de los fans de Lara Croft por disfrutar con un concepto similar, pero de nueva generación. Conforme progresaba el desarrollo de Uncharted, se hacían públicas diferencias que iban a marcar una fractura importante con la saga de Eidos.
Ya la demo publicada en el Store de Sony dejaba claro que el equilibrio jugable entre exploración, puzles y acción, jugaría a favor de esta última porción. Nathan Drake tiene que hacer gala de forma casi constante de las armas de fuego, en unos interesantes tiroteos, y con una mecánica de cobertura, fuego ciego, disparos desde parapetos, que lo distanciaban de los alocados tiroteos de Tomb Raider. Nathan Drake también posee notables habilidades en el combate cuerpo a cuerpo, con una serie de combos donde el tempo resulta fundamental para dañar a los enemigos cercanos. Nuestro particular héroe puede asesinar con sigilo por la espalda, rompiendo el cuello del enemigo, realizar una serie de ataques contextuales mediante los combos predefinidos, que juegan bastante con el entorno para golpearles contra muros, lanzarles, o bien simplemente realizar una serie de puñetazos, presas o barridos bastante espectaculares y naturales.
Respecto al manejo de armas, Drake puede llevar un arma principal tipo revólver, un arma de fuego de mayor tamaño, así como granadas. Podemos cambiar entre estas armas al pulsar las direcciones izquierda y derecha digitales del SixAxis, de forma bastante cómoda. Para las granadas debemos pulsar abajo en el pad digital. Podemos recoger munición de ciertos enemigos caídos, de salas semiocultas, o simplemente encima de algunos cajones de madera o elementos del escenario. También nos es posible recoger nuevas armas que sustituyan a nuestro equipo secundario. Podemos acceder a rifles de francotirador con una precisa mirilla, aunque con una lenta recarga y desplazamiento, diversos tipos de ametralladoras, escopetas, recortadas de mayor potencia pero menor precisión, así como una buena cantidad de revólveres y pistolas.
En Uncharted las secuencias de acción y disparos están estructuradas a modo de tiroteos. Normalmente llegamos a espacios abiertos donde abundan los parapetos, zonas elevadas donde nos emboscan, o interiores de mansiones coloniales, iglesias o templos, que dan bastante juego a la hora de realizar ataques bastante medidos. Con el botón círculo nos cubrimos en los muros, pudiendo movernos hacia los extremos para buscar el extremo que más nos convenga a la hora de apuntar. Si apretamos el botón L1 activamos el arma principal seleccionada, y con R1 disparamos. En pantalla aparece una mirilla que movemos con el stick analógico derecho del SixAxis, y la perspectiva mostrada, desde la espalda del protagonista, nos recordará tremendamente a Resident Evil 4. Nathan puede cambiar el hombro con el que esgrime la pistola, al pulsar el botón L3, y además dispone de opciones tan interesantes como disparar sin apuntar, desde la cadera, disparar parapetado, con fuego ciego, para evitar que los rivales salgan o tengan más tiempo de lanzarle granadas, o incluso disparar colgado de algún saliente.
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