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Crash: Lucha de Titanes
El señor de las bestias
Disponible en nuestro país desde hace poco más de dos meses, Crash: Lucha de Titanes supone el debut de una de las mascotas más conocidas de la primera PlayStation en la nueva generación aunque, irónicamente, PlayStation 3 ha sido de las pocas plataformas que se ha quedado sin su correspondiente versión, siendo la que nos ocupa hoy la de Xbox 360, que sale a un precio más bajo de lo normal.
Recordando las hazañas de un pequeño marsupial
Haciendo memoria, y más para aquellos que lo desconozcan, los tres primeros Crash Bandicoot, y más concretamente su tercera entrega -Warped-, fueron algunos de los mejores títulos de plataformas de la primera consola de Sony. Su desarrolladora, Naughty Dog, se hizo famosa de la noche a la mañana y, tras desarrollar el igualmente notable Crash Team Racing, dejaron la licencia para centrarse en una nueva en PlayStation 2, la saga Jak & Dakter. Como si se repitiera la historia, tras tres entregas que se conformaron como algunos de los mejores juegos de plataformas y acción en dicha consola y su correspondiente versión a toda velocidad con Jak: Combat Racing han debutado en PlayStation 3 con una nueva licencia: Uncharted: El Tesoro de Drake, que de nuevo consigue sorprender en muchos sentidos.
Pero, desde el momento en que dejaron la saga Crash en manos de Vivendi sus siguientes juegos no han sabido ofrecer la "magia" de antaño: Crash Bash era simplemente una especie de Mario Party con escasas, sencillas y repetitivas pruebas; La Venganza de Cortex, ya en la generación de 128 bits, ofreció innovaciones en ciertos aspectos pero se hacía bastante repetitivo y tedioso; Twinsanity tampoco consiguió sorprender pese a su llamativo modo cooperativo; y Crash Nitro Kart y Crash Tag Team Racing no eran más que unos simples arcades de velocidad, que no llegaban a la altura del primer CTR.
Visto este panorama Radical Entertainment (estudio que cuenta con algunas adaptaciones muy destacables, tales como The Incredible Hulk: Ultimate Destruction, Scarface y The Simpson: Hit & Run) nos trae de nuevo al inimitable Crash Bandicoot en una aventura que vuelve a sus orígenes e introduce ciertos aspectos de otros géneros en una época en la que los plataformas clásicos no abundan demasiado en pos de otras apuestas no por ello más divertidas. ¿Listo para controlar a las bestias?
Entre bestias anda el juego
El argumento del juego nos sitúa en el enésimo intento del Doctor Cortex, su hermana Nina y de la máscara Uka-Uka para tomar el control de la isla Wumpa, donde viven Crash y sus amigos. Su propósito en esta ocasión es convertir a todos los animales de la región en grandes bestias de destrucción masiva raptando de paso a Coco, la hermana de nuestro protagonista. Tras esto Crash deberá superar miles de plataformas, complicados combates contra enemigos muy delirantes (como los llamativos ratécnicos) o/y muy peligrosos, e ir consiguiendo nuevas habilidades a medida que consigue el denominado Mojo, una sustancia azul contenida en la gran mayoría de objetos, enemigos y plantas de la isla así como en cantidades industriales en los escasos pero divertidos mini-juegos.
El desarrollo del juego es muy sencillo y accesible y a los pocos minutos cualquier jugador puede manejar a la perfección las cuatro acciones básicas de Crash: salto, ataque, embestida y bloqueo. Cada una de estas está asignada a un botón del pack y combinándolas entre ellas o junto con los sticks horizontales podemos realizar un gran número de combos y ataques especiales (hasta 14 diferentes), idóneos para las fases más complicadas aunque la gran mayoría se consiguen a medida que obtenemos más Mojo.
Aparte de estos continuos combates contra los cinco enemigos básicos que encontramos en las 20 fases del juego (algo escasas pero suficientes) podemos luchar contra hasta quince titanes diferentes, que normalmente van solos aunque en las últimas fases no es extraño encontrarlos en un grupo bastante difícil de superar, siendo además los verdaderos protagonistas del juego, como veremos en la próxima página.
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