Gracias especialmente a Sony, y más concretamente a ciertos títulos del catálogo de su
Playstation 2, se desarrollaron entre la multitud los juegos sociales. Juegos como la serie Buzz, Singstar o Eye toy han supuesto en el mundo de los videojuegos un acercamiento, a las cada vez más estandarizadas consolas, por parte de los jugadores no habituales: Leáse amigos sin interés por "ese mundillo de frikis", novias con odio eterno hacia "los marcianitos", padres que perjuran en contra de esas terribles maquinitas con las que sus hijos se entretienen e incluso, abuelos que no salen de su silla mecedora con sus ojos y manos puestos en el
petit pua. Querida familia y amigos.
Son esta clase de juegos los que hace al resto de personas cercanas a nosotros, los jugones, intentar entender aunque sea por un día, lo que sentimos cada vez que nos ponemos a los mandos de nuestra plataforma favorita. Y no hablo de esbozos de sonrisa en nuestro rostro tras la gracia de turno, ni de tristeza por la muerte de un personaje allegado debido a un cambio repentino de guión, menos aún de la satisfacción que dá el superar ese nivel que se nos atragantó durante horas, tampoco de jugar por evadirnos de esos momentos difíciles que requieren soledad. Estoy hablando de diversión, mera y pura diversión.
Scene it? Luces, cámara, ¡acción! es la primera apuesta de Microsoft por cubrir la parte de su catálogo dedicada a este tipo de títulos, deshabitado en este campo hasta la fecha. Esta basado en su homónimo, la premiada versión del juego de mesa basado en preguntas y respuestas acerca de distintas imágenes, audio y fotos de algunas de las mejores películas el cine. Podemos describirlo como un trivial cineasta con un modo multijugador de 1 a 4 jugadores, donde la velocidad de respuesta, la memoria, capacidad de deducción y conocimiento acerca del bautizado como el séptimo arte, deciden quien es el que más sabe de cine del grupo,
El juego viene presentado en una caja rectangular de cartón de aspecto llamativo con una envoltura con serigrafías a color sobre plástico duro transparente, similar a lo visto en ediciones de coleccionista aparecidas con anterioridad. En su interior encontramos un receptor de señal vía usb, el disco del juego en formato dvd en un estuche
slim, y 4 mandos inalámbricos cada uno de ellos por su blister de par de pilas correspondientes. Todo ello por un precio recomendado de 59, 95 euros.
Los mandos incluidos difieren exclusivamente en el color de la mitad inferior de su carcasa y botón principal: amarillo, rojo, azul o verde. Cuentan con un peso y ergonomía muy adecuados además de sumar un total de 8 botones distribuidos de manera inteligente a lo largo del periférico. En su parte superior encontramos un gran botón del color del mando que funciona a modo de pulsador, debajo de éste están situados verticalmente y por orden, los ya conocidos botones

,

,

e

, en su parte más inferior están presentes el botón back

y start

entre los que encontramos el práctico botón guía

.