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LEGO Star Wars: The Complete Saga
Lo que mantiene unido al universo
La historia de los juegos con el título LEGO Star Wars se remonta a 2005, año en el que apareció la primera entrega. El juego sorprendió gratamente por tener un estilo desenfadado que representaba fielmente el universo de las películas y, además, era divertido y accesible. No se puede negar que los episodios que formaron la primera trilogía de La guerra de las galaxias decepcionaron a los seguidores, pero eran el marco perfecto para un juego de estas características. No obstante, el título no destacaba precisamente por su duración y dejaba con ganas de más, por lo que en 2006 apareció una secuela ambientada en la trilogía original. A nivel técnico y jugable no había cambiado en absoluto, pero el encanto de las películas clásicas y los personajes encandilaron igualmente al público.
Los usuarios de Nintendo DS sólo pudieron acceder a una versión de la segunda entrega, por lo que The Complete Saga es la única manera de jugar en los escenarios de los primeros tres episodios en la portátil de Nintendo. Los juegos de LEGO Star Wars han sido todo un éxito comercial y han aparecido prácticamente en todas las consolas. Todos sabemos que, por norma general, tenemos que mantenernos lo más alejados posible de dos tipos de juegos: los que están basados en películas y los denominados multiplataforma. The Complete Saga se puede enmarcar perfectamente en ambos grupos y, curiosamente, resulta más que satisfactorio en todos los apartados. A continuación veremos por qué es tan recomendable.
A lo largo del juego protagonizaremos los momentos más espectaculares e inolvidables de la hexalogía de George Lucas: la carrera de vainas en Mos Espa, el enfrentamiento contra el Conde Dooku, la batalla de Coruscant, el ataque a la Estrella de la Muerte, el entrenamiento de Luke Skywalker y la victoria de los ewoks entre otros muchos. El resumen de la historia es prácticamente perfecto y no se echa en falta ningún escenario o secuencia en los que se desarrollan las escenas clave. Conviene conocer las películas porque en las escenas todo va muy rápido y los personajes no hablan, pero es difícil que a estas alturas eso sea un problema.
La emblemática cantina de Mos Eisley es el cuartel general desde el que podemos acceder a todo lo que ofrece el juego. Tenemos una puerta para cada episodio, otra para los minijuegos táctiles (de la que hablaremos más adelante) y un mostrador en el que comprar personajes y otros extras, acceder al modo multijugador y al editor.
Cada episodio cuenta con cinco fases, lo que hace un total de 30, cosa que no está nada mal. Sin embargo, la versión de Nintendo DS es la que sale peor parada de todas, porque en las de las consolas de sobremesa hay seis fases por episodio. Esto no significa que se haya recortado una fase por capítulo en todo caso, sino que algunas aparecen unidas. La fase en la que vamos con Jar Jar por el planeta de los gunganos sí ha desaparecido totalmente, pero tampoco es que sea una gran pérdida.
El desarrollo de Lego Star Wars: The Complete Saga se nos presenta como el de un beat'em up más o menos al uso pero que destaca en uno de los puntos más flojos del género: la variedad.
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