Citando a o_o_freak:
Siento lo de mi burda broma hacia este excelentisimo artista (la palabra director se le queda corta), mal redactada encima. Atribuirlo a las varias copas de Remy Cointreau que había estado paladeando horas antes, mientras ojeaba un articulo de un número de hace ya algunos años de la revista Cahiers du cinéma, que había comprado en un mercadillo en uno de mis muchos viajes al noreste de Francia, cerca de la frontera con Alemania. (París se ha convertido en un nido insufrible de presuntuosos artistas de postín, procuro acercarme por ahí lo mínimo posible.)
Resulta que en esa misma revista encontré un artículo mas que interesante sobre un metraje perdido de Novachof, hallado en una pequeña y mugrosa cabaña ubicada en el lado oeste de los Cárpatos, a unos kilómetros de Chernivtsi.
Sucede que, Novachof, en uno de sus torrentes de iluminación, decidió retirarse a la austeridad del bosque para vivir como un ermitaño. Según lo demuestran las imágenes de dicho metraje, se despojó de todas su posesiones materialistas, incluida su ropa. Podemos ver como a lo largo de dicho material se va habituando a la vida en el bosque, hasta el punto de andar casi a cuatro patas y emitiendo sonidos guturales parecidos a los de la coguta terronera, especia autóctona de la zona y con la que parece ser que Novachof desarrolló cierta afinidad. (de hecho, no son pocos los guiños a este animal en el resto de sus obras a partir de esta etapa, escondiendo referencias a las cogutas en el argumento de muchas de sus obras, o en la mayoría de los planes de su filmografía. Recordad esa memorable escena de "The Seeker" en la que el protagonista sueña con una orgía de animales y plantas de ectoplasma.)
Aunque las imágenes que desfilan antes los ojos del espectador puedan parecer un simple documental de un hombre demente lamiendo y acariciando sensualmente el tronco de un árbol (impresionante escena) , es mucho mas que eso. En palabras posteriores de Novachof, es "una captación de la naturaleza de un humano que ha sido despojado de su naturaleza humana y ha sido arrojado en plena naturaleza salvaje dejando escapar su salvaje naturaleza". Diversos críticos aseguran que esa descripción de la obra es un puro formalismo, ya que la obra en si no necesita descripción ni título.
La parte mas solemne y profunda es cuando Novachof se introduce numerosas bayas salvajes a través de los orificios nasales, ambientado con una música que el mismo compuso usando un instrumento creado con las hebras de las hojas de un nogal y los huesos de un pajarito, que según dijo, fue su mejor amigo durante las primeras semanas. "Lo quería mucho, y el me quería a mi. Era algo puro, inmaterial, habíamos alcanzado el Nirvana pájaro-humano. Lo bauticé Raskolnikov, como el protagonista de "Crimen y castigo". Ese pájaro era poesía alada. Solo que la historia quería que esta vez Raskolnikov fuese la primera víctima."
Novachof vivió durante algunos meses en la cabaña, hasta que durante una noche de tormenta, sufrió el azote de un rayo. Los escupitajos que estaba lanzando a una roca con la forma de las caras de Lenin y Trotsky besándose actuaron como conductor eléctrico. A la mañana siguiente, partió de nuevo hacía la civilización.
"No tan civilización." declaraba en el artículo "La verdad, no recuerdo nada de esos meses, ni siquiera la cinta que dejé olvidada en la cabaña. Fue una especia de trance. Por suerte, sigo viendo a las cogutas en sueños, y a mi amigo Raskolnikov. Mi gran amigo Raskolnikov. A veces dudo de que es la realidad y que es el sueño."
Fascinante.
Creo que este giro naturalista de Novachof se debía a la lectura de la obra de Hölderlin "Hiperión o el hermitaño en Grecia". Se dice que la novela del romanticismo alemán le ha afectado bastante, es por ello que "Triumph des Willens" no duda en situar globos de hidrógeno pintados con la cara de Hölderlin repitiendo la máxima panteista de Parménides, "el uno en si mismo, diferenciado". Esto se debe posiblemente a las meditaciones realizadas en Montserrat durante el citado período. Kyrieleison.
Además, no olvidemos que Raskolnikov protagoniza la versión Novachufiana de Los Pájaros de Albert Hitchcock, títulada "Des Vogel", en la cual se da una perspectiva de la historia desde el punto de vista de los animales. ¡Qué giro tan rashomoniano!, exclama uno recordando la obra de Kurosawa. Finalmente conocemos las motivaciones que llevan a los pájaros a atacar el tranquilo pueblecito californiano de la obra maestra de Alfred: los pájaros están furiosos con la raza humana, cuyos rituales funerarios insisten en esconder los cadáveres de la vista pública. "Qué vanidad, la de los humanos"- afirma Raskolnikov- "esconder la muerte de la vista, cual si fuera una ignominia, un insulto. Qué vano desafío al orden de las cosas, sepultar los cuerpos, o quemarlos, ¡ah! ¡Dejadlos que se pudran por las calles! ¡Dejadlos expuestos a la vista! ¡Que la gente se embriague con el olor a podredumbre humana, que sepan lo que al final nos depara a todos! Quizá así se sientan humildes, conscientes de que todo deseo, toda aspiración es inútil".
Se dice que Arthur Miller estalló en lágrimas ante es ta escena, y ni siquiera una felación de Marilyn consiguió devolverle los ánimos aquella noche.
Pero esta fascnación por la muerte llevó a Novachof a su polémico profanamiento de tumbas...pero eso lo dejaremos para otra entrega.