IntroducciónUn año más Microsoft y El Corte Ingles unieron sus fuerzas para traer baile, felicidad y amor en la fecha de San Valentín, fiesta en honor a Valentín de Trevi, un emperador romano muy romántico. Como no iba a ser de otra manera, se celebró en la plaza Callao junto al centro comercial y el juego estrella fue
Dance Central 2, cuyo sistema de detección del cuerpo permite seguir las coreografías de los avatares virtuales al ritmo de la canción, que este año la oficial fue "Club Can't Handle Me" de Flo Rida y David Guetta. Los premios eran un viaje para dos personas a Nueva York, cuatro estancias en el Hotel Room Mate de Nueva York, así como teléfonos Nokia Lumia 800 con Windows Phone, consolas Xbox 360 con Kinect y
Dance Central 2 y cheques regalo de El Corte Inglés
Antes de continuar debemos rendir homenaje a nuestro ex-compañero ex-reportero Muchachito Ardiente, quien cubrió la
edición del año pasado del San Valentín se baila. Cuando llegué a la plaza de Sol fui testigo de una concentración para denunciar el caso de varios ciudadanos cubanos apresados en cárceles de Estados Unidos por denunciar los atentados que sufría Cuba a manos de su país vecino. Entre las fotos de los presos estaba la de Muchachito Ardiente, que decía ser de Cuba, y la verdad es que me sorprendió, porque pensaba que cumplía condena por profanar varios osarios del cementerio de Santa Lupe. En cualquier caso ya no está para cubrir más eventos. Ahora sigamos con la noticia en sí.
Empieza lo buenoEste año estaba programada la asistencia de los cantantes Sergio Dalma, María Aguado e India Martínez y su correspondiente firma de discos, lo que aseguraría una gran afluencia de gente, bueno, más de lo habitual en Callao. Aun así cuando llegué ahí todavía no hay mucha gente, excepto la cola para la firma de discos. Al estar todo tranquilo aproveché para subir a mi sala VIP en la novena y legendaria planta del centro comercial, un lugar donde los clientes degustan y adquieren productos para el hogar, como joyeros con forma de piezas de LEGO fabricados en Polonia. La mala suerte se cernió sobre mí y ví que Sergio había llegado a la plaza y estaba cantando "El mundo" sin mi presencia. Desde las alturas contemplé como actuaba y la gente disfrutaba, y me sentí como un dios imponente ante los acontecimientos y la vida propia de una obra viva que ha seguido adelante sin su consentimiento, una creación que se le escapa de las manos, un acontecimiento que no se le repetirá al menos en esta existencia.... ¡y encima no había aún canapés!
Para cuando bajé a la calle el cantante ya estaba detrás de los flashes para luego ponerse en el puesto reservado para su firma de discos. La cola era ciertamente larga, pero toda espera era corta para tener un ejemplar de Vía Dalma II firmado por su interprete, fotografiarse con él y abrazarle. Sergio siempre atrae a muchos fans, fui testigo de ello tanto en las ciudades de Madrid como en Santa Cruz de Tenerife, y puede que algún día le pida un autógrafo, que para eso escucho sus canciones desde que era un zagal.
A la hora de comer hubo descanso y tuvimos tiempo para comer, descansar y jugar con la Xbox 360. Estuve desafiando a otra reportera a unos cuantos combates musicales de
Dance Central 2 (aunque debería llamarse
Nigger Central 2) al ritmo de O-Zone, Lady Gaga y Little Boots. Mientras tanto, María Aguado firmaba ejemplares de "Trece Verdades? e India Martínez de ?Me toca a mí".
Fallé a Sergio Dalma, pero no fallé a Carlos Moreno "El Pulpo", locutor de radio que presentó el evento junto a Ruth Medina y sus compañeros. Con su habitual desparpajo, sus orejas verdes como homenaje a Shrek (o a algún familiar suyo con malformación hereditaria) alegró el cotarro y repartió regalos a destajo, ¡que carajo! hasta dio su estancia de hotel a unos enamorados. Pero no un hotel cualquiera, nada de Pensión Miguel u otros lugares que van por horas, sino nada menos que Room Mate Hotel, una marca lujosa, ubicado en Nueva York. El proceso de selección fue difícil, sacó de entre el público a los que bailaban mucho y habían comprado un regalo para San Valentín en El Corte Inglés. Primero entrevistó a un agraciado juvenil y tras hacerle pasar un mal rato y mucha vergüenza le entregó un cheque para gastar en El Corte Inglés, luego hizo lo mismo a una pareja con humor y picardía (mucha picardía) y les compensó con la estancia del hotel.
Finalmente llegó la gran final, que tuvo lugar antes de lo previsto, porque el número de participantes se redujo drásticamente, casi como un cataclismo de la diversión, con la vergüenza y el miedo apoderándose del corazón de los asistentes. Muchos se apuntaron a bailar dentro de la caseta que había preparado Microsoft en la plaza para elegir a los concursantes pero muy pocos se animaron a salir arriba. En cualquier caso los que salieron fueron unas chiquillas, un redactor de videojuegos (no, amigos, no era yo, sino otro, pero gracias por mirarme) y otra pareja que obtuvo una alta puntuación en las fases previas. Llegó la hora de la votación. El jurado estaba formado por la representante de Microsoft, el del Corte Inglés, el de la línea de Room Mate Hotel y el de la Voz del Pueblo.
Este año no estaba el incombustible Paco de Alcobendas, y sin su toque de humor y rebeldía la gala fue menos "eléctrica y dinámica". En su lugar subieron a un señor mayor con bigote cuyo mayor logro fue decir que llevaba pan recién comprado, después de pensárselo mucho. Todos nos quedamos con la duda de que si era demasiado mayor para la función, si le daba todo igual o si había fumado sustancias, tal como se escuchaba del corrillo de la platea urbana donde me encontraba. La pareja ganadora fue la integrada por Lily Morett y Andrea Dimitrova, las niñas que cayeron en gracia, pero ahora deberán decidir quien irá una semana a Nueva York, si ellas o sus padres....
¡un conflicto que puede destruir familias y su amistad! ¡Uy! se me ha colado una retransmisión de telenovela.
Terminó la fiesta y la gente empezó a dispersarse. Nosotros nos quedamos con ganas de más pero era hora de marchar. Agradecemos a Microsoft y a El Corte Inglés por la invitación a este evento tan divertido y bailable. Si el mundo no acaba por el apocalipsis azteca esperaremos al año que viene para la cuarta edición de San Valentín se baila en El Corte Inglés.

Cines Callao estrena: El reportero
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Las muchachas bailarinas
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Confeti caído del cielo
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Había quien bailaba a su manera
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El Pulpo, locutor profesional de radio
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El representante de Room Mate Hotel
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Bailarina oficial
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Sergio Dalma con una fan
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Sergio retratado por dos cámaras
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El muro de las firmas de amor
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Gente de todo tipo firmando
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La mejor dedicatoria, pero no es obra mía
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Bailarinas desde otro ángulo
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Caseta para bailar
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Un Gormiti enamorado
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La pareja que ganó la estancia de hotel
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El jurado
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Entrega de premio a los del tercer puesto
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María Aguado firmando discos
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Cartel en la calle
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Los tres artistas invitados
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