De un tiempo a esta parte los videojuegos han dejado de ser el reducto de unos pocos fanáticos para penetrar entre grupos de población de mayor edad que antes hubieran sido impensables. Buena parte de la culpa la han tenido la apuesta de Nintendo con DS y Wii y los cada vez más recurrentes juegos sociales, como
SingStar o
Buzz. Dentro de esta coyuntura, la Asociación de Videojugadores y la Universidad Complutense de Madrid han llevado a cabo un estudio con el que se ha intentado contrastar empíricamente la penetración social de los videojuegos entre las personas de más de 35 años.
El informe, titulado como
Hábitos e iniciación a los videojuegos de los mayores de 35 años, fue presentado este jueves 18 de diciembre en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. La presentación corrió a cargo de Antonio García Martínez, profesor responsable de la investigación, y de Joaquín Pérez Martín, responsable del Observatorio del Videojuego y de la Animación. El informe, realizado por diversos profesores del Departamento de Periodismo II de la Universidad Complutense, pródigo en el análisis de los fenómenos relacionados con las tecnologías de la información y la sociedad del conocimiento, se ha realizado sobre una muestra de 974 encuestas, 570 realizadas de manera presencial y 344 a través de formularios
online.
Según el informe, el 25,9% de las personas de entre 35 y 44 años hace un uso habitual de los videojuegos. Del mismo modo, uno de cada cuatro mayores de 65 juega, al menos, una vez por semana. Estos datos cuestionan el falso y manido estereotipo de que los videojuegos son cosa de niños. Es cierto que se trata de
casual gamers (jugadores ocasionales poco imbuidos en el mundillo de los videojuegos), pero llama la atención su enorme crecimiento en los últimos años. Tanto es así que, entre las personas que declaran jugar más de tres horas al día, el 80% se corresponde con personas de entre 55 y 64 años, debido a su disponibilidad de tiempo libre.
A la hora de determinar la forma de jugar, una mayoría del 36,5% afirma jugar por pura distracción, mientras que un 15,37% entiende el uso de videojuegos como una forma de compartir el tiempo con la familia. Parte de la muestra elegida, principalmente la más cercana a los 35 años, afirma haber jugado desde su juventud, pero la gran mayoría, sobre todo a partir de los 65 años, afirman haber sido iniciados por otros familiares. El factor familiar es precisamente el más relevante, ya que muchos de los mayores que han entrado en el mundillo lo han hecho por petición de sus hijos o nietos. Es de destacar que los mayores de 55 años se han incorporado especialmente desde hace tres años, coincidiendo con la salida al mercado de Nintendo DS y Wii.
En cuanto a las plataformas más extendidas entre los jugadores de más de 35 años, predomina el PC, con la destacada excepción de Wii para el grupo de mayores de 65 años. En relación con la piratería, hay que reseñar su escasa presencia, debida seguramente más al desconocimiento que a una verdadera concienciación. Finalmente, otro apartado analizado por el informe ha sido el grado de conocimiento sobre el Código PEGI de calificación de los juegos por edades. Un 70% afirma conocerlo, si bien no se suele considerar a la hora de adquirir juegos para jugar con los familiares más pequeños de la casa.
Aunque España aún no está a la altura de países como Japón o Estados Unidos en cuanto al grado de penetración de los videojuegos entre la población de edad avanzado, el avance en los últimos años ha sido considerable, como ha contrastado el informe de la Universidad Complutense y la Asociación de Videojugadores. Si queréis acceder a las estadísticas detalladas del informe, podéis acceder a través del enlace de la derecha.
Enlaces:
Web de la Asociación de Videojugadores

El informe ha sido elaborado por la Universidad Complutense y la Asociación de Videojugadores.
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La ponencia corrió en gran parte a cargo de miembros del Departamento de Periodismo II de la Universidad Complutense.
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Antonio García Martínez, profesor de la Complutense y principal responsable del informe.
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Joaquín Pérez Martín, responsable de la Asociación de Videojugadores.
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