Bobby Kotick, CEO de Activision, se quedó agusto después de realizar la entrevista con la revista Edge. Después de criticar duramente la gestión de Electronic Arts y halagar la de su propia compañía, confesó que se sentía "traicionado" por Vince Zampella y Jason West, los antiguos líderes de Infinity Ward, y también dedicó algunas palabras a Tim Schafer, con quien tuvo un roce debido a
Brütal Legend.
Kotick explica el problema que tuvo con los que ahora son líderes de Respawn Entertainment: "Lo frustrante de esto es que lo que me hicieron estos tíos... nunca me esperé que me lo fueran a hacer. Somos una empresa pública, tenemos obligaciones éticas y lo que me hicieron... es que si lo hubiera hecho yo, iría a la cárcel".
Kotick aseguró que el estudio de Infinity Ward está "centrado y unido", con setenta personas trabajando y más de 5.000 peticiones de trabajo.
Por otra parte, Kotick también tuvo palabras para Tim Schafer, quien hace tiempo le llamó públicamente "gilipollas integral". "El tío viene y me llama gilipollas. Y eso que no le he visto en la vida. Nunca he tenido nada que ver con él. No me involucré en el proyecto de Vivendi,
Brütal Legend, únicamente estuve en la reunión en la que vieron el juego y dijeron que Schafer iba con retraso, se saltó todos los plazos, se pasó con el presupuesto y, además, no parecía un buen juego. Por eso lo iban a cancelar. ¿Y sabes qué? Me parece una decisión sensata. Y resultó ser verdad, llegaba tarde, se saltó los plazos, el juego no era particularmente bueno...".
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