Dead or Alive: Paradise, el
spin-off exclusivo de PlayStation Portable, lleva la polémica allá por donde pasa. Después de que la ESRB cambiara su descripción y pidiera perdón a Tecmo por asegurar que el juego incluía un "voyerismo espeluznante" y "unas nociones extrañas y equivocadas de lo que las mujeres realmente quieren".
Cuando preguntaron a Yoshinori Ueda, productor del juego, qué pensaba de que los fans se masturbaran mientras jugaban, respondió: "Básicamente, si la gente puede jugar como quieran, por nosotros de acuerdo". Sin embargo, Yasushi Nakakura, director artístico, tenía una perspectiva diferente: "Si los fans se masturban con él, podríamos considerarlo como un éxito".
Ueda anima a la gente a probar el juego y "juzgar por ellos mismos".
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