Con una pérdida de 90 millones de euros en los nueve últimos meses, Sega ha anunciado que van a tomar decisiones difíciles.
Teniendo en cuenta estas cantidades, la empresa se está centrando ahora en el objetivo de ahorrar 50 millones de euros para el próximo año fiscal, en el cual han decidido recortar un 18% de la totalidad de sus efectivos, para cerrar 110 centros de juego, y reducir el desarrollo y el presupuesto de investigación en un 20%. Esperemos que esto no repercuta en el desarrollo de sus próximos títulos.
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