
Como no tengo ningún juego pendiente, he decidido exprimir los títulos multijugador que tanto me gustan. Uno de ellos es
FIFA 12. Aunque tiene muchos errores, lo paso bastante bien echando unas pachangas antes de irme a dormir. Ahora mismo ando en la división 3 de las temporadas cara a cara y empieza a notarse el nivel de la gente; será cosa de ir mejorando mientras avance. También juego partidos amistosos contra la consola, aunque no suponen ningún reto.
Otro de mis juegos favoritos para pasarlo bien en compañía es
Red Dead Redemption. Aquí no hago nada más que jugar en el modo libre y acabar con todo el que se me ponga por delante, aunque siempre haya un grupo de amigos jugando que viene a matarte sin cesar y casi te obliga a abandonar la partida. También hago misiones cooperativas para intentar conseguir la medalla de oro en el nivel avanzado.
Para finalizar, sigo dándole, y mucho, a
Uncharted 3. Esta vez ya estoy con el segundo legado, en el nivel 22 del mismo. Normalmente le suelo dar caña a partidas competitivas, como pueden ser los modos "Duelo por equipos" o "Saqueo". Además, también estoy intentando acabar con las misiones cooperativas en modo aplastante, pero es bastante difícil sin tener ningún compañero con quien coordinarse por micro. De vez en cuando pruebo con el modo "Sombra", pero es muy agobiante por eso tener miles de enemigos por todo el escenario y la gran mayoría de partidas acabo perdiendo.
Rayman Origins ya es uno de los juegos a los que más horas he echado con mis amigos en PS3. Cuesta creer que la propia Ubisoft lo eclipsara al sacarlo el mismo día que un pez gordo como
Assassin's Creed: Revelations, de ahí que ninguno de ellos fuera consciente de su existencia hasta que hicimos una compra conjunta por Internet. Como siempre, yo me llevé la mejor parte. No sé qué es lo mejor de este
Origins; si el esplendoroso diseño en 2D (en Vita se ve igual de bien, palabra), el toque competitivo que da la recogida de lums o la precisión del control, pero en cualquier caso se trata de uno de juego de plataformas mejor afinados y más aprovechables que he tenido el gusto de probar. Además está a un precio muy razonable, por si a alguien le pica la curiosidad.
Otro que me está gustando bastante es
Shadows of the Damned, que no hizo demasiado ruido para tratarse de una colaboración de Mikami, Yamaoka y Suda 51 para EA. Del primero tiene unos tiroteos muy eficaces a estilo de
Resident Evil 4, del segundo una banda sonora con su toque personal y del tercero suponemos que las referencias al onanismo, porque el diseño es bueno pero no tan arriesgado como uno podría esperar. Falta algo de química entre sus creadores, como entre García Hotspur y la calavera parlante que le acompaña.
Y claro, siempre es buen momento para volver a mis idolatrados
Silent Hill 2 y
Silent Hill 3 en busca de las armas secretas, aunque sea en la decepcionante conversión HD. Elegí un mal momento para querer volver a jugar
The Room.