
Entre
Killzone 3 y
Portal 2 principalmente reparto mi tiempo de juego ahora mismo, ambos en PlayStation 3. El primero de ellos está suponiendo una grata sorpresa para mí. Hasta el momento sólo había probado el multijugador, pero la campaña se ha convertido en una gran revelación. Después de lo sosa que me resultó la de
Killzone 2, en esta tercera entrega me he encontrado con un juego frenético, con un ritmo realmente bueno que no decae y todo ello aderezado con uno de los mejores apartados gráficos que he visto hasta la fecha, si no el mejor. Esta vez sí, un aplauso para Guerrilla, realmente creo que ha hecho el gran
shooter que necesitaba PlayStation 3.
Portal 2 por el momento es todo lo que esperaba. Es decir, una completa genialidad. No es que haya jugado demasiado, pero las horas que he estado en el cooperativo me han servido para comprobar que me encuentro ante un título de los que crean época y sirven de ejemplo en todos los aspectos. Innovación, diseño, jugabilidad, carisma, todo roza la perfección en este juego. Y por eso creo realmente que es uno de los mejores juegos que he probado en todos estos años que llevo en el mundillo. Ah, y fantástica la posibilidad de juego cooperativo cruzado entre PC y la consola de Sony, como disponer de ambas versiones sólo por comprarlo en PlayStation 3.
Más allá de eso, quiero continuar otros juegos que por un motivo u otro he dejado iniciados o a medias. Uno de ellos es
The Witcher, que empecé con muchas ganas pero la avalancha del E3 me hizo dejarlo aparcado hasta nuevo aviso. También tengo una partida empezada de
Red Faction: Guerrilla, sorprendente tanto en campaña como en multijugador, uno de los grandes tapados de la generación. Otro de estos casos es
Mass Effect 2, con una partida muy avanzada pero que no he llegado a terminar, o
LittleBigPlanet 2, juego que adoro pero al que no he dedicado todo el tiempo que merece. Y para momentos de estrés y descarga de adrenalina, de vez en cuando caen algunas partidas multijugador a
Resistance 2 a la espera de su esperanzadora tercera entrega y al modo "Epidemia" de
Red Faction: Armageddon.

En esta temporada he decidido darme un respiro entre tanta novedad y buscar en el catálogo viejos juegos que he pasado por alto. Uno de ellos ha sido
Bullet Witch de Xbox 360, al que considero el antecedente de
Bayonetta, sólo que con menos carga sexual y jugabilidad más sencilla. La verdad es que no es precisamente un juego de bandera, ya que tiene sus fallos y no es todo lo cómodo que debería. Pero Alicia, su protagonista, cuenta con un diseño atractivo, sus armas poseen munición infinita y las magias son devastadoras. Además, lo sencillo también puede ser divertido.
También he podido descubrir recientemente uno de Nintendo Wii titulado
La torre de las sombras, un original videojuego que constantemente recuerda al legendario
ICO de PlayStation 2. Su ambientación es sublime y se nota que los desarrolladores pusieron mucho mimo y cuidado tanto en eso como en su jugabilidad, bastante divertido y original. Lástima que su historia no sea precisamente interesante. Es como si hubiesen prestado más atención en la ambientación y jugabilidad que al resto. De todas formas, es un juego que me ha enganchado mucho y me da lástima que haya pasado tan desapercibido.
Siempre he sido un fan devoto de
Dragon Ball, al igual que la leyenda original en la que se inspiró,
Viaje al Oeste. No es raro, entonces, que el primer día que se puso a la venta
Enslaved: Odyssey to the West para PS3 me lanzara a por él sin pensarlo. Además, admiro a los chicos de Ninja Theory y su buen hacer.
Enslaved tiene sus fallos, claro, pero para mí se ha convertido en una joya. Los personajes, la ambientación, la historia, el desarrollo de la aventura y ese magnífico doblaje en castellano (grande David García Vazquez) hacen que cada poco tiempo vuelva a jugar una historia que me sigue apasionando como el primer día.