
La motivación principal para realizar este breve repaso a los dos títulos que incluyen el reportaje es ofrecer claramente a cualquier usuario las claves que han convertido a esta franquicia en una saga de culta para miles de usuarios. Parece que finalmente las buenas notas y el boca a boca producido con Dawn of Sorrow, la secuela de Aria of Sorrow, han aumentado el interés de los no habituales en el mundillo Castlevania por los títulos de la serie. Konami ha reaccionado de una vez, y ha traído nuevas remesas del título, algo que no hubiera ocurrido en el pasado, cuando tras agotarse el primer envío del juego, no se volvía a reponer, provocando en muchos casos que en ciudades como Madrid, a menos de una semana de la salida de Aria of Sorrow, ya no quedaran unidades.
No conocemos el poder de decisión de Konami España en la distribución del título, ni quien determinaba la cantidad de unidades a distribuir, pero sin duda estaban desaprovechando el potencial de una magnífica franquicia, y creando un negocio paralelo que servía únicamente para que el usuario final pagara cantidades desorbitadas por los títulos de la serie, algo que viene ocurriendo desde Symphony of the Night, que roza los 100 € en diversos mercadillos de Internet, y que ya en su momento, y coincidiendo con su salida fue una codiciada y esquiva pieza de deseo. Con estos desorbitados precios ciertos pícaros que se hacían con una buena cantidad de unidades en su salida, conseguían unos beneficios nada despreciables revendiendo las unidades precintadas.
Mientras que a día de hoy todavía se pueden encontrar en las tiendas unidades de Metal Gear Solid de PlayStation, intentar buscar las distintas versiones de Castlevania, salvo quizás Lament of Innocence, resultaba una tarea complicadísima y miles de usuarios criticaban la actitud de Konami. Por suerte, la compañía ha sabido rectificar con esta reedición que nos llegará en febrero a un precio estimado que ronda los 30 €, mucho menos de lo que se pagaba en mercadillos por cada título por separado.
Esperamos que la medida reciba el apoyo de aquellos usuarios que se quedaron con las ganas de conseguirlos, así como de los que han descubierto la franquicia con Dawn of Sorrow, o miran con curiosidad a una serie de títulos de los que cierto número de usuarios hablan con devoción.
Sin duda se convertirá por méritos propios, y no sólo por la polémica de su distribución, en uno de los juegos más interesantes para este 2006 en Game Boy Advance.
Esperamos haberos presentado suficientemente claras las líneas representativas de unos juegos que para muchos rozan el rango de obras de arte, especialmente Aria of Sorrow.