Resident Evil 3
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Tras la salida al mercado de Resident Evil 2 la saga experimentó un gran aumento de popularidad, lo que propició el nacimiento de la subsaga Survivor y una quizás algo temprana salida de Resident Evil 3, el juego que ahora nos ocupa. Y es que en un principio la verdadera continuación de la saga iba a ser Code Veronica, que saldría a la venta poco después que la tercera parte para la desaparecida Dreamcast. Pero la presión de los fans y las buenas ventas de Resident Evil 2 hizo que Capcom decidiese sacar un nuevo capítulo en la consola de Sony, allá por el año 2000.
Por ello quizás nos encontremos con la entrega con peor argumento de todas, un argumento a todas luces prescindible en donde tan sólo se salva el final, impresionante, eso sí. En esta ocasión volveremos a ponernos en la piel de Jill Valentine, que intenta huir de Raccoon City con la ayuda de Carlos Oliveira, un miembro de las fuerzas especiales de Umbrella, los cuales han sido enviados a la ciudad para intentar rescatar a los pocos supervivientes que queden. Sin embargo, lo más reseñable de este apartado es la inclusión de unos interesantes epílogos, a los cuales podemos acceder tras pasarnos el juego repetidas veces, en donde se nos cuenta el destino de cada personaje protagonista de la saga tras los hechos narrados en los tres primeros juegos.
Técnicamente es muy similar a la segunda parte, volviendo a hacer uso de escenarios prerrenderizados (con algo más de detalle), y con un mayor número de enemigos en pantalla. Esta vez la mayor parte de la acción se centra en las calles de Raccoon City, por lo que podremos ver los destrozos ocasionados por los zombis, como coches accidentados, chorros de agua que salen de bocas de incendio, barricadas, pequeños fuegos, explosiones, etc. Y por supuesto el juego incluye las siempre geniales escenas CG, tanto en la intro y el final como en determinados momentos de la aventura.
La banda sonora es bastante discreta, sin destacar en ningún tema en particular, limitándose a ambientar cada situación del juego. El apartado sonoro por su parte consigue una gran inmersión en las zonas al aire libre gracias a los sonidos distantes de los zombies, gente gritando, etc.
En lo jugable apenas hay cambios significativos respecto a la segunda parte: el mismo control, la misma mecánica y casi los mismos enemigos que derrotar. Eso sí, esta vez nos encontramos con un juego mucho más orientado a la acción, por lo que tanto las armas como la munición no escasearán precisamente, así como el número de enemigos que tendremos que derrotar. Pero lo que de verdad diferencia a esta entrega del resto de la saga es la inclusión de un monstruo que nos perseguirá durante toda la aventura, y que da nombre al juego: "Némesis".
Cada vez que nos encontremos con Némesis se nos dará a elegir entre dos opciones, que normalmente será si queremos huir o enfrentarnos a él. Si elegimos esta última opción podremos derribarle tras un enorme gasto de munición, lo que nos proporcionará mejoras para diferentes armas. De todos modos, hasta el final del juego no podremos vencerle definitivamente, por lo que la tensión que supone el no saber cuándo nos lo volveremos a encontrar estará presente durante toda la partida.
En resumen, Resident Evil 3 se trata de un juego que aporta muy poco a la saga, tanto argumental como jugablemente, con el único aliciente de la aparición de Némesis. Eso sí, como juego es muy divertido y encantará a los fans de la saga, pero se le podría haber sacado mucho mejor partido a la que fue la última entrega en PlayStation.