Resident Evil Zero
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Tras el remake de la primera entrega, hizo su aparición, a principios de 2003 (apenas seis meses después que el remake), en GameCube la precuela de la saga, que ha resultado ser el único capítulo que GameCube posee en exclusiva. Ahora bien, si el remake consiguió unas ventas satisfactorias y un gran éxito entre los seguidores, este sólo lo consiguió a medias. No ha pasado a la historia por ser de los mejores de la saga, pero tampoco se considera malo. No obtuvo un atronador éxito de ventas, pero tampoco fue un fracaso. Podríamos clasificarlo como un Resident Evil mediocre, pero no sería hacerle justicia, ya que, aunque lo superen otros capítulos de la saga, no deja de ser un juego de gran calidad.
La historia comienza 24 horas antes de los hechos sucedidos en la mansión, y nos muestra como el equipo Bravo (el que buscábamos en el primero) se encuentra investigando el bosque de Racoon por los extraños asesinatos que inquietan a la población, cuando su helicóptero se estrella y se encuentran con un camión de marines asesinados, en el que falta el prisionero que transportaban, que iba a ser ejecutado por asesinar a 23 personas. El equipo decide investigar la zona, y Rebecca inspecciona un tren parado y aparentemente abandonado. Pero resulta que ese tren ha sido atacado poco antes por unas extrañas babosas que han atacado a los pasajeros, así que cuando Rebecca entra en el tren los encuentra muertos a todos... o no exactamente, pues pronto uno de ellos se levanta e intenta atacarla. Efectivamente, el tren está infestado de zombies, y poco después se pondrá en marcha misteriosamente. En él, Rebecca se encuentra con Billy Coen, el fugitivo al que buscaba, y que le salva la vida. Pronto descubrirá Rebecca que su culpabilidad no está tan clara, e irán juntos a partir de ese momento, ayudándose el uno al otro. Y el tren llegará a un centro de formación en las montañas, propiedad de James Marcus, que fue presidente de Umbrella junto a Spencer y fue traicionado y asesinado por este, cuando no quiso revelar los progresos de sus experimentos con sanguijuelas. Pero esas sanguijuelas lo resucitaron, y ahora Spencer busca venganza, y ha extendido el T-Virus por todas las instalaciones, con los ya clásicos resultados. Y en torno a estos puntos se desarrolla la historia, que también desvela aspectos de la historia de Billy, y en la que se nos presentan dos viejos conocidos: Albert Wesker y William Birkin.
Resident Evil Zero sigue el mismo estilo gráfico que el remake, pero con algunas mejoras. Los escenarios ganan en dinamismo, y podemos disfrutar de diferentes efectos climatológicos, que conforman unos gráficos aun más ricos que los del remake, con el mismo e impresionante nivel de detalle y realización prerrenderizada. Además, el sistema de cámaras mejora sensiblemente, e incluso algunas son móviles. También mejora el diseño de los zombies, que son más realistas que nunca al tener unos rasgos más definidos. Eso sí, en ambientación, Resident Evil Zero no logra alcanzar la sensacional ambientación del remake, debido a que sus escenarios, aunque mejor realizados, no resultan ser tan siniestros y oscurantistas como los de la mansión. Y es que, reconozcámoslo, la mansión del remake es un escenario dificilmente mejorable. Aun así, el apartado gráfico de este título logra meter al jugador en esa sensación de tensión tan característica de la saga.
La principal novedad jugable viene dada por el hecho de que ahora manejamos a Rebecca y Billy a la vez, codo con codo. Nosotros controlamos al personaje que elijamos, y que podemos cambiar en cualquier momento, y el otro nos seguirá, y nos ayudará a disparar contra los enemigos si así se lo ordenamos. También servirá para que puedan realizar puzzles en equipo, y en muchos casos tendremos que separarlos para que puedan abrir el camino cada uno desde su lugar. También pueden intercambiar los objetos del inventario el uno con el otro, y será necesario administrarlos bien entre los dos, pues no es recomendable que uno lleve todas las armas y el otro vaya desarmado. Cada uno tiene sus habilidades. Solo Rebecca puede mezclar hierbas, pero Billy es más resistente. Pero otra de las cosas donde flojea Resident Evil Zero es en sus puzzles, bastante sosos y facilones, aunque la idea del trabajo en equipo de los dos personajes en algunos de ellos es muy buena. Otra novedad es la eliminación de los baúles, esas cajas mágicas en las que depositábamos un objeto, y podíamos recogerlo en otro situado en un lugar diferente. Ahora los objetos se dejan en el suelo, y en ese lugar se quedan, si queremos usarlos habrá que ir a recogerlos en el lugar que los dejamos, que se nos indicará en el mapa. Aquí el contenido en puzzles y exploración es alto, pero, como se ha dicho antes, no es demasiado difícil. También hay una buena cantidad de enemigos, así como de munición. En este punto, la dificultad radica en saber repartir la munición y las armas entre los personajes. De enemigos clásicos tenemos los zombies, hunters y perros, pero tenemos novedades como los leech zombies (zombies formados por sanguijuelas muy elásticos y que explotan al morir si no son quemados), unos feroces monos, o sapos gigantes. La novedad en las armas está en los cócteles molotov, que se forman combinando gasolina y botellas, y que están especialmente indicados para los leech zombies, ya que hacen que el enemigo salga ardiendo. También tenemos enemigos finales como una tijereta, un escorpión, o un murciélago superdesarrollados, un modelo de tyrant o el enemigo final, la reina sanguijuela.
En definitiva, el desarrollo es interesante y atrapa bastante mientras se juega. Por desgracia, se hace corto y algo fácil, lo cual le impide llegar más alto, pero aun así es un digno representante de la saga. Cabe destacar, por último, el modo Leech Hunter, que consiste en recorrer toda la mansión del juego eliminando a los enemigos y recogiendo muestras de sanguijuelas, que luego serán canjeadas por armas con munición infinita para el juego principal.