Clive Barker es un escritor norteamericano que el mismísimo Stephen King ya le ha dado su bendición. En colaboración con los compatriotas de Mercury Steam, está preparando un shooter de acción y terror, es decir, su mejor género.
Encarnaremos al equipo Jericho, encargado de acabar con los sucesos paranormales que existan, y esta vez se tienen que enfrentar con una deidad antigua con ganas de volver al mundo de los vivos para causar el caos. El escuadrón está dividido en dos y en total lo componen seis miembros, los cuales todos serán jugables y esenciales para el desarrollo de la partida. Cambiar de personaje es muy simple: tan sólo basta con apuntar a éste y apretar el botón. Esto será imprescindible a la hora de resolver puzzles, aprovechando la habilidades característica de cada uno. Durante la aventura, también habrá determinados Quick Time Events, que nos ayudará a realizar una determinada acción.
Con un ambiente cargado de tensión, miedo y muerte, Jericho será un shooter de terror a tener muy en cuenta, más aún cuando el equipo desarrollador es español.
Este título se trata de un shooter táctico en primera persona basado en clases. Formamos parte de un equipo de cinco soldados, cada uno con una función específica como médico, ingeniero, etc. En Enemy Territory: Quake Wars nos enfrentamos a la invasión de la Tierra por parte de los Strogg, justo antes de Quake II. Sí, este título forma parte de la saga Quake y se encarga de él Splash Damage, autores del gran multijugador Enemy Territory, basado en Return to Castle Wolfenstein, que además era gratuito. Pero no nos engañemos, este no lo será, muy a nuestro pesar. Como era de suponer, no tendrá modo para un solo jugador, se tratará de un juego únicamemente multijugador y está basado en el motor de Doom 3 en lugar del más moderno Unreal Engine 3, así que el aspecto gráfico no alcanzará al de grandes superproducciones, pero lo que se está cuidando de verdad es el juego en sí, ya que es un trabajo de titanes balancear las posibilidades de ambos bandos, el humano y el Strogg, ya que poseen características, habilidades y vehículos muy distintos. Las partidas estarán basadas en objetivos que habrá que ir consiguiendo según aparezcan, además de misiones secundarias que ayudarán a conseguir los objetivos primarios.
Texto escrito por Álvaro Morillas (CodeRed)
El nuevo proyecto de Bethesda sigue el prometedor potencial que dejó años atrás la saga Fallout, con sus dos anteriores entregas aparecidas en 1997 y 1998 respectivamente. Bethesda está poniendo toda la carne en el asador para que su ambicioso proyecto se convierta en un referente en los juegos de rol, presentando un FPS que usa el motor gráfico mejorado de Oblivion, con unos acontecimientos apocalípticos consecuencia de los ataques nucleares que se han ido sucediendo y que nos sitúan en el año 2277. Los refugios han sido el único recurso y aliento que ha permitido que unos cuantos permanezcan con vida. Y ahí es donde reside el punto fuerte del título, ya que el lazo con el protagonista irá consolidándose a medida que experimentamos sus primeros días de vida y en efecto somos testigos del desarrollo de su vida y sus primeras experiencias dentro del refugio, el número 101, y de los giros y cambios argumentales que causan el abandono de tal recinto.
Lo que se ha podido ver de Fallout 3 no hace más que colmar y elevar expectativas y la experiencia en el terreno de los RPGs de Bethesda sólo puede presagiar cosas buenas. El ambiente apocalíptico se deja ver en los desérticos parajes, con tonalidades grisáceas que aumentan el ambiente tétrico del conjunto y presentan una ambientación acorde con las monstruosidades que se han formado en la superficie. El jugador forma parte activa del desarrollo pudiendo elevar los atributos del personaje, elementos clave a la hora de avanzar en la historia, con una capacidad de decisión mucho más activa donde las decisiones del jugador modificarán el curso de la historia y los comportamientos de los personajes, eligiendo si ceder nuestra confianza o aferrarnos a la desconfianza.
Violencia es lo que no faltará en este título: escenas sangrientas, brutales, muertes aterradoras que acaban de perfilar el ambiente horrorífico junto con los mutantes y escenarios abiertos y manifiestamente claustrofóbicos.